Diagnóstico ambiental, el primer paso hacia inversiones certeras

La Legislación Ambiental exige a la industria cuidar todos los aspectos de su operación. Luigi Pontones, socio fundador del bufete de abogados Pontones & Ledesma que asesora a Braskem-Idesa en el Proyecto Polietileno XXI, habla sobre la importancia de un diagnóstico ambiental en las empresas.


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Las empresas, además de ser productivas, ahora tienen como prioridad cuidar que el desarrollo de sus actividades no exceda los límites establecidos por la ley. Así, respetar la legislación ambiental y seguir los estándares nacionales e internacionales tiene beneficios legales e inclusive financieros para las industrias. Plastics Technology México platicó con Luigi Pontones, de la firma consultora en materia ambiental Pontones & Ledesma, que recientemente inauguró sus oficinas en Bogotá como Pontones & Fernández. La firma, de origen mexicano, brinda soporte legal y técnico a diversas compañías para lograr la viabilidad y la certeza jurídica en el desarrollo de sus proyectos. Uno de sus trabajos más destacados ha sido la asesoría brindada a Braskem-Idesa para la instalación del complejo polietileno de alta y baja densidad en Nanchital, Veracruz. Para este proyecto, realizó un diagnóstico ambiental antes del inicio de la construcción y ha acompañado todo el proceso hasta su reciente puesta en marcha.

“El diagnóstico ambiental es un análisis minucioso de los procesos productivos a la luz de las obligaciones ambientales aplicables para el tipo de actividad desarrollada. En otras palabras, las empresas nos comunican qué hacen y cómo lo hacen para entender sus actividades y darles una solución a la medida”, comentó Pontones. Un diagnóstico ambiental puede cubrir diferentes aspectos de la operación de una empresa, desde las condiciones del terreno donde estará ubicada una planta, hasta el manejo de diversos temas ambientales inherentes a la industria de que se trate. Así mismo, puede ser realizado en proyectos que hasta ahora están en fase de planeación, como también en compañías totalmente operativas, que buscan acatar los lineamientos de las autoridades administrativas y judiciales correspondientes. De esta manera, su objetivo es prevenir cualquier tipo de contingencia, relacionada con el desarrollo de las actividades de una empresa.

De acuerdo con Pontones, en el diagnóstico ambiental se verifican diversos aspectos desde el punto de vista legal y técnico, entre los cuales destacan:

  • Manejo de aguas
  • Impacto ambiental y riesgo
  • Emisiones a la atmósfera
  • Residuos
  • Contaminación de suelos, entre otros.

 

“Para un diagnóstico ambiental analizamos toda la legislación aplicable y detectamos aquellos puntos que pudieran generar un problema o que se pudieran mejorar. Hacemos un comparativo entre las obligaciones y las actividades actuales de las empresas. Cabe destacar que cada giro industrial tiene su particularidad y sus temas relevantes. Así, es que los diagnósticos son la clave para que las empresas se den cuenta de cómo están y qué deben hacer para regularizarse o en su caso para mejorar su desempeño ambiental. Como parte del diagnóstico establecemos rutas críticas para atender los temas por grado de prioridad”, comentó Pontones.

En el caso de compañías que hasta ahora están evaluando instalar nuevas plantas o ampliaciones, este diagnóstico puede resultar muy oportuno para blindar sus inversiones. “Por ejemplo, un cliente selecciona un terreno para construir y una vez realizado el diagnóstico, este concluye que no hay ningún inconveniente y que puede comprarlo. Sin embargo, al cliente se le adelanta otro comprador y lamentablemente pierde la oportunidad de comprar dicho predio, no obstante localizó otro terreno justo al lado. Derivado de ello, yo le propongo que es necesario hacer un nuevo diagnóstico porque en temas ambientales, unos pocos metros pueden hacer la diferencia, ya que con base en nuestra experiencia, un río, una fuente de agua, una reserva o diferentes factores pueden variar entre un terreno y otro, así sean vecinos”.

“Tal y como sucedió en el ejemplo de referencia y a que en el terreno adyacente existía una limitante de construcción derivado de una restricción ambiental, hay muchos ordenamientos que tienen que ver con el medio ambiente, desde urbanos hasta ecológicos, que aunque pudiera parecer absurdo, estos pudieran contener restricciones o limitantes en los que podrían hacer el proyecto inviable. Estos son aspectos que parecieran ser simples, pero no lo son, por lo tanto es necesario realizar estas revisiones”, comentó.

Para el caso de una empresa ya operativa que busque obtener una certificación de industria limpia, un diagnóstico ambiental puede darle una ventaja competitiva para establecer las áreas de mejora y trabajar en ellas antes de exponerse con la autoridad. “Conozco casos en los que las compañías se someten a auditorías ambientales de forma voluntaria, porque creen estar listas y una vez que están expuestos ante las autoridades deben realizar determinadas acciones en tiempos específicos o correr el riesgo de enfrentar multas y hasta la clausura de las plantas, no obstante, el diagnóstico permite hacer una mejor planeación”, comentó Pontones.

Para hacer el diagnóstico, las firmas especializadas no pueden quedarse en una revisión de papeles sino que deben incluir una visita para ver todos los procesos de una compañía, porque en ocasiones todo puede estar en orden en los documentos, pero la realidad es otra. “Me han tocado auditorias donde todo es perfecto aparentemente, pero al momento de realizar la visita hemos encontramos problemas de contaminación de suelos o manejo deficiente de residuos considerados peligrosos, entre otros ejemplos. Por eso creo que el diagnóstico es muy sano, porque es algo interno. A final de cuentas el cliente decide qué hacer, pero considero que si se solicitó el análisis es para lograr un cambio, así como su implementación o solución a cualquier problema que se haya detectado”, señaló.

Para el ejecutivo solo existe un camino: hacerlo bien conforme a la ley. “Por lo que considero que los que incumplen, no lo hacen por mala fe, sino por desconocimiento de la normatividad o de sus obligaciones. Sin embargo, a quienes lo han hecho mal, les ha salido más costoso y perjudicial para sus empresas. Hay empresas con 20 o 30 años de operación que tienen muchos problemas porque hay nuevas legislaciones que desconocen. Cuando hay un ‘bomberazo’ van y apagan el fuego, pero puede llegar el día en que las cosas se pueden salir de control”, comentó.

Además del cumplimiento de la ley, los diagnósticos ambientales tienen gran injerencia en los sistemas crediticios actuales. Los bancos y las entidades que dan financiamiento piden el cumplimiento de estándares ambientales para prestar dinero a las empresas, como una forma de garantizar su liquidez económica a futuro.

Sin duda, el aspecto ambiental es un pilar en la viabilidad de los negocios en todo tipo de industria. “Nosotros somos un despacho legal y técnico. Si bien es cierto que no estamos en el negocio de nuestros clientes, sí somos parte de él, porque a final de cuentas, si los ayudamos y les advertimos donde deben tener cuidado y ellos administran bien estas recomendaciones, todo funciona mejor”, concluyó Luigi Pontones.

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