Primera botella de PET para leche UHT hace historia en México

En Europa, la leche de larga vida envasada en botellas de PET atiende a un mercado premium. Este tipo de envase, que exhibe tecnología de punta y un mayor perfil ambiental, llegó a México gracias a la visión de Lechera Guadalajara. Conozca la historia de esta aplicación pionera.


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Lechera Guadalajara, una de las más importantes compañías proveedoras de leche y productos lácteos de Jalisco, encontró en el uso del PET (polietielen tereftalato) una forma de ofrecer leche fresca de altísima calidad, en un envase con barrera a la luz, que es totalmente reciclable, más liviano y que reduce los costos fijos de los empaques de cartón multicapa. Desde septiembre de 2014, la compañía utiliza este plástico para envasar leche UHT, en un proceso pionero en toda la República Mexicana y en América Latina.

Al ser un producto de canasta básica, la leche y sus diversos envases son un testimonio de los cambios en los hábitos de consumo generación tras generación. Un proceso que ha vivido Lechera Guadalajara desde 1961, cuando fue fundada.

Para esta empresa, cuya promesa de valor es garantizar el sabor fresco de la leche, la relación entre sus productos y sus respectivos envases ha marcado su historia, inclusive desde sus inicios. En aquella época en que la leche se envasaba en botella de cristal y no se usaban etiquetas, la compañía se distinguía por usar tapones de color rojo. Así, fueron los propios consumidores quienes al pedir la leche del “Sello Rojo” terminaron dándole nombre a su marca de leche insignia.

La compañía continuó siendo referente con la evolución de sus empaques. Tras los envases de cartón con un recubrimiento de polietileno (PE), conocidos como Elopack, en 1986 fueron pioneros en introducir los envases de PE de alta densidad que hoy todavía se encuentran en los supermercados y con los que finalmente desplazaron a los envases de cristal para envasar la leche pasteurizada. Luego, hacia 1994 con la llegada de las leches larga vida o ultrapasteurizadas UHT dieron paso a los envases de cartonaje con capas de polietileno y aluminio, y más recientemente a las bolsas multicapa también para este tipo de leche UHT. 

Hasta allí, la compañía estaba en el estándar de los envases de leche, pero curiosa por ir un paso más allá decidió ser la primera en México y una de las pioneras en todo el continente americano con la introducción de la botella de PET de alta barrera para leche ultrapasteurizada. Luego de un proceso de investigación y desarrollo que tardó dos años, las primeras botellas de PET para leche UHT estuvieron disponibles en supermercados de  la región occidental del país en septiembre de 2014.

Ahora, Lechera Guadalajara, y su marca Sello Rojo, mira hacia el futuro con este envase único en México, con el que busca ganar mayor participación en mercados de alto valor de productos lácteos.

LA TECNOLOGÍA DETRÁS DE LA BOTELLA

La leche, al ser un alimento que contiene aceites esenciales y grasas, tiende a oxidarse rápidamente. “Inclusive, la luz dentro del refrigerador contribuye con su oxidación, lo que se conoce como un sabor rancio”, comenta el Ing. Héctor Morales, jefe de aseguramiento de calidad de Lechera Guadalajara. En leches crudas o pasteurizadas, mantenerlas a bajas temperaturas ayuda a retardar el proceso de degradación, y en leches ultrapasteurizadas, que pueden mantenerse a temperatura ambiente, la barrera a la luz es fundamental.

Por esta razón, los envases para leches ultrapasteurizadas (UHT) están compuestos por estructuras de múltiples capas y componentes, con el fin de garantizar total protección hacia los rayos UV.

La botella de PET para leche UHT, un desarrollo originario de Europa, se basa en una preforma de dos capas. La capa interior, de color gris oscuro, brinda barrera a la luz, mientras que la capa exterior, de color blanco, le da un acabado estético y brillante.  Además de su apariencia, una de las características más notables es su capacidad para proveer la barrera requerida para conservar los lácteos, pero utilizando un único material, como es el PET, y por lo tanto ser completamente reciclable.

La ingeniería detrás de estas preformas son los aditivos y colorantes de la línea Holcomer, de Holland Colours, y la tecnología de inyección Prelactia, de la compañía suiza Netstal. Se trata de una combinación acertada de material y proceso para lograr un envase capaz de mantener la vida en anaquel de la leche ultrapasteurizada hasta por 8 meses.

Holland Colours, reconocido proveedor de aditivos y colorantes de alto espectro, desarrolló dos códigos de sus aditivos Holcomer, en gris y en blanco, específicamente para el sistema de sobremoldeo Prelactia, de Netstal. “Al combinar estas dos barreras de luz, se tiene prácticamente un bloqueo de transmisión de rayos UV de 99.99%. Estos materiales no tienen ninguna afectación del proceso, no requieren una resina especial y son compatibles con barreras de oxígeno”, comentó Gerardo Morales, gerente de ventas de Holland Colours para México.

De acuerdo con Gerardo Morales, este tipo de tecnología de envase se usa en Alemania, Inglaterra, Grecia, Suiza, Francia y Brasil. “Es una tecnología probada que compite con el con los envases de cartón de múltiples capas como solución para preservar alimentos que requieran barrera a la luz y ofrece ventajas claras como ser totalmente reciclable, puesto que está fabricado completamente en PET. En México, Lechera Guadalajara es el único que la está usando”, asegura.

En cuanto a los porcentajes necesarios de los aditivos, cada envase requiere de un proceso de ajuste puntual. A partir del espesor de pared deseado, del producto y del tiempo de vida de anaquel se proyecta la dosificación de los materiales. Para este proyecto, Lechera Guadalajara se apoyó en Holland Colours desde el inicio y durante la etapa de pruebas de laboratorio. “Nuestro laboratorio está en Richmond, Indiana, y allí tenemos todo el equipo para hacer las pruebas de transmisión de luz y de rayos UV. La asesoría va más allá del colorante e involucra también la comprensión de todas las variables que son importantes a lo largo del proceso”, aseguró el directivo de Holland Colours.

La preforma es producida a partir de un proceso de sobremoldeo especialmente desarrollado por Netstal para aplicaciones de PET de dos componentes. El PET y los aditivos se mezclan en línea mediante el uso de un dosificador para cada color, que alimenta el material directamente en la máquina inyectora.

“La máquina tiene dos unidades de inyección. La primera inyecta el color gris, luego se hace una transferencia de cavidad dentro del molde y se sobreinyecta con el PET blanco, que le da el acabado”, comentó Patrick Bolliger, gerente de ventas de Netstal para México.

Una vez que salen de la máquina de inyección, las preformas son llevadas a enfriamiento y estabilización, y a partir de allí los procesos de soplado-llenado-sellado son similares a los de una línea convencional de soplado de botella.

De acuerdo con Bolliger, en Europa existen alrededor de 20 sistemas de este tipo. “Los pioneros fueron unos clientes en Francia, donde en el mercado ya es muy común este tipo de producto. Ya hemos incursionado también en España, Alemania, Portugal, Brasil y ahora en México. El principal atractivo de esta botella es que tiene un costo muy competitvo con respecto al cartonaje multicapa y es 100% reciclable, por lo que ofrece ventajas ambientales y económicas. La inversión requerida es una máquina de dos componentes y el molde. Prelactia es la opción más económica para fabricar botellas de alta barrera”, agregó.

BIOPET: UNA BOTELLA CON NOMBRE PROPIO

Frescura, sabor y origen natural son las características preferidas por los consumidores a la hora de elegir un alimento, especialmente en la cuenca de Jalisco, donde hay una gran tradición y acceso a productos recién recolectados del campo. Sin embargo, los hábitos de consumo que trae la vida moderna han llevado a un cambio en los hábitos de compra, inclusive de productos tan tradicionales como la leche.

“Anteriormente, la compra de leche era una costumbre diaria, pero con los nuevos hábitos de consumo, la gente no tiene tiempo de ir con frecuencia al supermercado y ahora quiere comprar un mayor volumen de productos, que tengan mayor duración. Ahí es cuando surgen las leches ultrapasteurizadas”, comenta el ingeniero Héctor Morales, jefe de aseguramiento de calidad de Lechera Guadalajara.

Según Ana Paulina Cortés, directora de mercadotecnia de Lechera Guadalajara, la empresa busca ofrecerle diferentes opciones al consumidor y un empaque de acuerdo con sus preferencias. Así, 70% de su producción corresponde a leches pasteurizadas y 30% a leches UHT, y para los dos tipos de leche tiene una amplia variedad y opciones de envase rígido y flexible.

En el segmento de leches ultrapasteurizadas, la empresa ofrece la tradicional presentación en cartón de múltiples capas desde 1994, y hace dos años incorporó dos alternativas: la bolsa multicapa, que tiene aceptación entre clientes institucionales, y la botella de PET de dos componentes, a la que ellos denominaron con el nombre de BioPET, y cuya marca está registrada en la República Mexicana.

 “La presentación de BioPET viene a desarrollar nuevos hábitos de consumo. Estamos en la línea eco-friendly, que cada vez tiene un peso más relevante en las decisiones de compra”, aseguró Ana Paulina Cortés. El nombre de BioPET busca destacar aquellas características que hacen la diferencia en esta botella y que, según Sello Rojo están alineadas con las preferencias de los consumidores hacia productos con un perfil ambiental.

Según el ingeniero Héctor Morales, la botella de PET requiere menos energía en la producción propia del envase, es más liviana y es 100% reciclable. Con respecto al cartón  multicapa, los desechos post-industriales y los envases recuperados pueden tener una nueva vida útil en la fabricación de diversos productos, como escobas y zunchos, mediante un proceso de reciclaje sencillo y totalmente mecánico.

De cara a las rutinas del consumidor, también hay ventajas significativas para la botella BioPET, según afirma Ana Paulina. “La botella de PET facilita la velocidad de refrigeración del producto y en casa se requiere menos energía para refrigerar el contenido de la botella y tomar la leche fría. Esta botella permite el almacenamiento de grandes volúmenes, a temperatura ambiente y cuando lo vas a consumir puedes meterlo al refrigerador y está en perfectas condiciones”, asegura.

Así mismo, la taparrosca ofrece mayor conveniencia a la hora de servir el producto o de reservarlo para un consumo posterior, sin derrames. “Los consumidores van apropiándose de los productos y recientemente conocimos de un nuevo uso que le dan las amas de casa a la botella, y es la posibilidad de agregarle directamente a la leche algún polvo de chocolate, cerrarlo con la taparrosca y batirlo hasta tener una bebida saborizada y espumosa”, comenta.

Según Ana Paulina, la botella BioPET aún está en proceso de maduración y es una experiencia compartida con el consumidor. “Hay unos temas en la parte de manejo en el punto de venta que tenemos que resolver, como la altura de la botella para el anaquel. Cuando eres el primero, además del desarrollo del producto tienes que comunicarle al consumidor el uso y los beneficios. Estamos en esa campaña con la conexión de la marca”.

Las expectativas de crecimiento para la botella BioPET van en aumento. Una tendencia importante de consumo que está beneficiando la penetración de la botella BioPET es que los derivados lácteos se están yendo a nichos particulares de mercado. “El consumo de lácteos se está abocando a una necesidad personal. En una misma familia pueden consumir diferentes tipos de leche: entera, semidescremada, descremada y deslactosada, y aquí la botella tiene gran oportunidad. El color de la tapa identifica a cada una”, asegura el Ing. Héctor Morales.

Así mismo, BioPET se está diversificando hacia otros productos de valor agregado, como la avena y las leches saborizadas en presentación personal, de 250 mililítros. “Cuando lanzamos la leche de chocolate en BioPET tuvimos un crecimiento sorprendente del 40%. Hemos encontrado que el consumidor joven y adulto prefiere disfrutar las bebidas lácteas por sorbos y no con popote. Además de tener la posibilidad de taparlo y continuar consumiéndolo más adelante”.

Lechera Guadalajara augura un crecimiento en la preferencia hacia la leche ultrapasteurizada con respecto a la pasteurizada. “En la zona occidente hay mayor preferencia por la leche pasteurizada. Sin embargo, hay una tendencia a que el consumo comience a parecerse más al de la capital del país, donde los ultrapasteurizados van en crecimiento”. Justamente es en esa porción que se mudará hacia la leche UHT, que Lechera Guadalajara le apuesta a un incremento en la adopción de la botella BioPET. “Nos gustaría que este envase reemplace nuestra demanda de envase flexible actual en pasteurizada y pase a UHT”, aseguró el Ing. Héctor Morales.

Con un diseño único, alto brillo y el grabado en alto relieve de unas vaquitas en la parte superior de la botella, identificar una BioPET, de Sello Rojo, es fácil. Aunque hoy es única en el mercado mexicano, los diseños entre marcas pueden ser únicos y originales. Sin duda, otra gran ventaja de esta solución de envase es la creatividad y la libertad de diseño que ofrece.

 

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