Perspectivas de la industria plástica 2016: los grandes desafíos

Conozca cuáles son algunos de los retos que debe enfrentar la industria plástica mexicana para elevar sus competencias.

En un artículo anterior expresé que los principales retos para 2016 se ubicaban en tres campos: el comercio exterior, las acciones ambientales basadas en las 3R y la producción y consumo sustentable de plásticos y –no menos importante- la inversión en el capital humano de las empresas requieren para elevar sus competencias y, por ende, sus percepciones. Poco tiempo después caí en cuenta que me había quedado corto. Hay varios retos más que no había contemplado aún: La cuarta revolución industrial, la reactivación de la ruta de la seda y el relevo generacional en las empresas familiares. Vayamos por partes.

 

Desafío #1: El Comercio Exterior

Dos tercios del volumen de la demanda de plásticos de México está ligado a flujos de comercio exterior, las importaciones y la exportación de plásticos. Peor aún, el 78% del valor de las transacciones tiene que ver con el comercio exterior. Mientras que los negocios relacionados con el comercio exterior crecen a tasas promedio del 13% anual, los negocios “puramente nacionales” lo hacen al 5-6%.

Insertarnos en las corrientes de comercio exterior es crucial para quienes quieren crecer de manera sostenida y significa ampliar la presencia en mercados externos (o empezar a incursionar en ellos) y/o ampliar los mercados domésticos a través de la sustitución selectiva de importaciones. Para ello se requieren tres ingredientes clave: audacia, persistencia y organización.

Desafío #2: La Ruta de la Seda

Si el comercio exterior es un primer desafío, incursionar en la Ruta de la Seda es el segundo, es decir, la relativa al Acuerdo Transpacífico o TPP. Veamos algunas cifras…

En 2014, los países del TPP comerciaron con el mundo 283 mil millones de dólares de resinas y plásticos.

Entre ellos comerciaron 130 mil millones de dólares.

México participa con casi 17 mil millones de dólares (13% del total en el TPP) aunque el 94% del comercio lo realiza con sus socios del TLCAN.

El comercio que México tiene con Perú y Chile no rebasa los 230 millones de dólares siendo que ambos países comercian 1,500 millones más con otros socios del TPP.

Vietnam, Singapur, Malasia, Australia y Nueva Zelanda ven a México como un prospecto muy interesante para exportar sus productos plásticos.

El desafío está en tres asuntos: (1) Conocer mejor y a detalle a los nuevos “socios” comerciales a fin de (2) Prepararnos para aprovechar las oportunidades en sus mercados y, al mismo tiempo, (3) Defendernos de sus muy probables intentos de penetrar los mercados del plástico en México. Al igual que en el desafío anterior, para esto se necesita audacia, persistencia y organización.

Desafío # 3: Mejores Empleos

En vez de crear más empleos, nos toca mejorar los actuales pues mientras el personal ocupado crece 1.2% anual, la producción lo hace al doble (2.3%), con lo cual la productividad laboral crece al 1.2% pero las remuneraciones reales apenas aumentan un 0.2%.

Si a esto le agregamos que los obreros del plástico perciben salarios equivalentes a 2.3 Salarios Mínimos –son 15% menores a los del promedio de la industria manufacturera- no es difícil concluir que para enfrentar los retos del futuro necesitamos de personal con mejores competencias y habilidades y no tanto de más personal con salarios bajos y deprimidos.

El desafío está en prestarle atención a tres asuntos y actuar en consecuencia: (1) Invertir en capacitación en las empresas destinando quizá el 1.5% de las ventas a este rubro; (2) Apoyar la creación de una mayor oferta de servicios de capacitación, en particular en aspectos técnicos y operativos y (3) Relacionar la mejora de competencias y habilidades del personal a la mejora de sus remuneraciones. Para ello se requieren tres ingredientes: Decisión, persistencia y organización…

Desafío # 4: Industrie 4.0.

La automatización no es nueva en los plásticos aunque al ligarla a los avances en digitalización y conectividad abre grandes posibilidades para modificar de manera radical la manera como operarían las empresas del plástico incrementándose las operaciones donde la participación del humano se reduciría de manera drástica al sustituirse por sistemas ciber-físicos. El incentivo de Industrie 4.0 lo aportan dos factores: La ganancia en productividad y la posibilidad de reducir la dependencia de la “mano de obra” (en todas sus áreas).

Industrie 4.0 es un desafío importante a las empresas pues al modificarse las competencias y habilidades requeridas de su capital humano, la plantilla laboral de las mismas tendrá que restructurarse en forma sustancial. Hagamos cuentas… Las remuneraciones totales al personal ocupado en la industria mexicana del plástico ascienden a 2,500 millones de dólares anuales de modo que si Industrie 4.0 diera pie a la sustitución de un 10% de personal por sistemas ciber-físicos, se justificaría la inversión de hasta 250 millones de dólares anuales en estas nuevas tecnologías.

El desafío está en encontrar la manera de encarar el dilema que representa la adopción de tecnologías de Industrie 4.0 y la preservación del empleo actual o su mutación hacia otros tipos de empleo. Los empresarios que se enfrenten a este dilema requerirán de buena información y buen consejo, mucho arrojo y prudencia para equilibrar sus decisiones entre lo económico y lo social.

Desafío # 5: Respuestas Sustentables

La sustentabilidad se ha convertido en algo permanente y definitivo en el devenir y quehacer de nuestras empresas y de nuestra industria. Debemos dar respuestas a todos los actores alrededor de nosotros (socios, proveedores, clientes, autoridades y sociedad) de las acciones que realizamos en favor de la sustentabilidad en sus tres pilares: el económico, el social y el ambiental. En el último seguiremos siendo objeto de cuestionamientos y de intentos de regulación porque la desinformación y los intereses creados favorecen la aparición de ataques e iniciativas contra los plásticos. Las respuestas que nos toca dar tendrán que ser bastantes, suficientes y adecuadas para prevenir afectaciones a los mercados, los productos, las empresas y las respuestas de palabra, solamente de palabra, están dejando de ser bastantes, suficiente y adecuadas.

Los frentes de ataque se concentran hoy en el supuesto daño que los plásticos ocasionan a la vida en el mar, las presuntas muertes de centenas de miles de especies, los millones de toneladas de basura marina flotando o depositados en los océanos y, dicho sea de paso, el eco que las afirmaciones no comprobadas o las extrapolaciones alegres tienen en foros internacionales como las Naciones Unidas o el Foro Económico de Davos proponiendo una Nueva Economía para los Plásticos.

El gran desafío está en responder con información veraz y con acciones sustentables, más que con palabras. Esto requiere de la actuación de las empresas –en lo individual- y de las respuestas de la industria –en lo colectivo- a través de las asociaciones y cámaras que la representan.

Desafío # 6: El Relevo Generacional

Al menos el 90% de las empresas transformadoras de plásticos son empresas familiares donde trabajan al menos un familiar o un propietario. La mitad tienen una edad menor a 10 años y un tercio son empresas “jóvenes” (hasta 5 años). Las “adultas” –con más de 10 años- concentran dos tercios del empleo total, la producción y el valor agregado aunque sólo el 39% de los propietarios y familiares que trabajan en la industria. La tasa de mortalidad de las empresas “jóvenes” es del 35% y la de las empresas “adultas” y “mayores” (5 o más años) es del 18%.

Aunque existen diversos casos de éxito en relevos generacionales de los cuales se puede aprender mucho, cuatro de cada cinco empresarios de “empresas de primera generación” no están preparando su sucesión y les preocupa lo que pudiera ocurrir con su empresa y con el patrimonio familiar, al punto de que algunos piensan que venderla resolvería esta situación.

El desafío está en dos asuntos: (1) Reconocer el desafío y no postergar su enfrentamiento; (2) Acercarse a quienes pueden ayudar para planear y conducir el proceso de relevo generacional de manera efectiva y sin afectar las relaciones de los involucrados (la familia) y (3) Abrirse a las lecciones de aquellos casos de éxito de nuestra industria para aprender lo más posible de ellos.

En síntesis. Los seis desafíos van más allá de los próximos 12 meses, implican esfuerzos de mediano o incluso de largo plazo, exigen la acción individual de los empresarios y la colectiva en los gremios y, sobre todo, implican determinación, audacia, persistencia y organización.

¿Estamos listos para ello?