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01/05/2018 | 18 MINUTOS DE LECTURA

México: la clave del reciclaje está en el valor agregado

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La restricción en China para importar plásticos postconsumo está obligando al mercado mexicano a buscar alternativas de reciclado con mayor valor agregado. Poliolefinas y subproductos prometen.

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Sin duda, los plásticos están entre los materiales más utilizados a escala mundial, pero su participación en la generación de residuos hace indispensable la búsqueda de alternativas de solución con viabilidad tecno-económica y sustentable. “En este contexto, se presenta en el escenario internacional, la propuesta del modelo productivo y de negocio denominado ‘Economía Circular’, un modelo que se basa en compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar, donde los productos y los materiales que contienen son altamente valorados, teniendo en cuenta todo el ciclo de vida de los mismos, y donde los desechos se reducen al mínimo.

Por todo esto, surge el reciclado como el eslabón principal de la cadena de la economía circular, revalorizando con ello el reciclaje, por sobre otras alternativas sustentables, lo que a su vez implica una mayor exigencia en los parámetros de calidad y eficiencia para el reprocesamiento de los materiales plásticos”, comenta el maestro Adrián Méndez, investigador titular del Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA) y columnista habitual de Plastics Technology México, en los temas de PET y reciclaje.

De acuerdo con el experto, la acogida de este modelo de pensamiento representa en un futuro cercano, tanto para el mundo entero como para México, un mercado promisorio y de gran oportunidad. De esta manera, las empresas del medio del reciclaje deberán prepararse para lograr una inserción eficiente y oportuna en este nuevo modelo productivo.

Una muestra de los cambios que se avecinan detonó cuando China anunció que dejaría de importar residuos sólidos sucios y sin procesar, incluyendo plásticos, a partir de enero de 2018. El país asiático, que se preciaba de comprar cerca del 50% de los residuos de papel y plástico de todo el mundo, cambió sus políticas de compra y ahora sólo recibe materiales recuperados limpios, que no requieran procesos adicionales antes de ser transformados. Así, los países, que otrora exportaban millones de contenedores de materiales sucios y sin mayor procesamiento, tienen que encontrar nuevos destinos para sus materiales de desecho.

Esta coyuntura es un punto de quiebre, que está reconfigurando las estrategias y requerimientos de la industria del reciclaje a escala global, y México no es la excepción. “La perspectiva que estamos visualizando en la industria de reciclaje es muy prometedora, puesto que vienen nuevas oportunidades para los que estamos en esta industria. El hecho de que China haya cerrado sus fronteras a residuos no procesados genera una oportunidad. Todos esos desperdicios o residuos que México exportaba a China sin procesar, ahora habrá que exportarlos pero ya peletizados. Esto abre una ventana para que no se exporte solo el desperdicio en sí mismo, sino un producto con valor agregado, lo que genera impactos favorables en más empleos y en mayor valorización de la cadena”, comenta el Ing. Eduardo Martínez, presidente de la Sección de Recicladores de la Asociación de Industrias Plásticas (ANIPAC) y director de Plásticos Amigables.

El valor agregado que se les pueda dar a estos materiales parece ser el camino más viable. Para Alejandro Andrade, director de Innovateck, firma que representa en México y otros países de la región a importantes compañías proveedoras de tecnologías para lavado, reducción de tamaño y reciclaje de plásticos, el anuncio que hizo China puede resultar positivo. “Muchos de quienes estaban mandando allá su producto, ahora están buscando darle valor agregado. En México, tenemos clientes en automotriz que están pidiendo que algunas de las piezas que no son de exterior lleven material reciclado. Todavía es muy temprano para decir cuántos proyectos se han llevado a cabo en consecuencia, pero sí podemos decir que las solicitudes de nuevos proyectos van muy bien”, puntualizó el experto, que trabaja con marcas como Ettlinger GmbH, Hamos, Herbold Meckesheim, Sesotec (S+S), Starlinger Recycling Technology, Untha y Viscotec.

Según Jan Stöger, Clemens Zittmayr, gerente de ventas de aplicaciones de Erema, compañía proveedora de sistemas para reciclaje de plásticos, el hecho de que China ya no sea un cliente internacional para los plásticos postconsumo genera mayor disponibilidad de materiales para México. Esto explica la demanda en el país de plantas específicamente para estas aplicaciones.

El Ing. Martínez, de la ANIPAC, destaca, además, que con esta coyuntura de China los recicladores van a tener oportunidad de aprovechar una buena cantidad de instalaciones ociosas que hay en el país. “Hay gente que ha invertido en equipos para peletizar plásticos, pero que por una u otra razón tuvieron que cerrar sus empresas cuando los proyectos les fallaron. Muy posiblemente esto sea una nueva oportunidad para retomar el camino en esta industria”, comentó.

La industria del plástico en México es una industria creciente, diversa, cambiante, dispersa y a veces incomprendida. Este sector se ha fortalecido y evolucionado en México por casi seis décadas, donde ha encontrado distintos retos y situaciones que los empresarios del plástico han tenido que sortear y superar. Desde arrancar una pequeña planta para procesar bolsa negra, como estructurar un centro de acopio de plásticos, enfrentarse a “tramitología” y legislaciones nada aptas para reciclar un polímero, hasta la actual limitación del mercado chino en la compra de materiales plásticos para reciclarlos. Son algunos de los retos vividos”, comentó el Lic. Gerardo Pedra, Gerente Regional de Medio Ambiente para América Latina de DART. Según este directivo, cuya labor ha sido piedra angular en el impulso del reciclado de EPS en México, a finales de los años cincuenta se comenzaron a crear agrupaciones o gremios que empezaron a unificar ideas en cuanto al manejo, procesamiento y reciclaje de los plásticos, y desde entonces la industria ha buscado alternativas creativas para seguir vigente a los tiempos que ha tenido que vivir.

Ejemplo de este tipo de iniciativas es el PLASTIANGUIS, organizado por el gobierno de la Ciudad de México, la delegación Cuauhtémoc y la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ), evento que busca fomentar en la población el reciclaje de residuos plásticos a través del cambio de plásticos viejos o en desuso por productos de la canasta básica. Sin embargo, como comenta el Lic. Pedra, estos esfuerzos no son suficientes por cuanto se requieren incentivos fiscales y legales para brindar un mayor impulso al reciclaje de estos materiales.

LAS POLIOLEFINAS SUBEN A LA OLA

Además del PET, la industria del reciclado en México se está diversificando hacia otros materiales, como poliolefinas, según lo confirmaron varios expertos consultados. Según el maestro Adrián Méndez, del CIQA, la participación en el reciclaje por parte de las poliolefinas (polietilenos de alta y baja densidad y polipropileno) proveniente del mercado del empaque que cuentan con una gran diversidad de productos y elevados volúmenes, procesados mediante moldeo por inyección y extrusión-soplado, que tienen gran importancia en el apartado del reciclaje.

Alejandro Andrade, de Innovateck, enfatiza que antes todos querían hacer reciclaje de PET, pero ahora hay varias empresas buscando irse a nichos de especialidad como empaque, extrusión de lámina y termoformado, así como empezar a reciclar subproductos de las mismas líneas de lavado como las tapas y las etiquetas. “La tendencia es darles valor agregado a todos los subproductos, al grado de no perder ningún material, y venderlo como calidad de primera. Eso es algo que estoy viendo con clientes de todos los tamaños en México y Centroamérica”, comentó Andrade.

Por su parte, Erema espera tener disponible a finales de 2018 en Latinoamérica un equipo para el sector de poliolefinas, que puede procesar más de 40,000 toneladas por año en el sector de poliolefinas postconsumo.

EN QUÉ VA EL PET

En México, el PET tiene unos procesos ya establecidos y un mercado estable. Según cifras de ECOCE, asociación civil ambiental promotora de la recuperación de residuos de envases y empaques para su reciclaje en México, el país es líder indiscutible de América en acopio y reciclaje de PET con una tasa de 57%, equiparable a la de la Unión Europea. Del material acopiado, 56.6% se recicla en el país, principalmente para aplicaciones de envases grado alimenticio (52.3%), seguido por lámina termoformado y fleje (23.1%).

Sin embargo, justamente por lo establecido de este mercado, no se esperan grandes crecimientos.

Jan Stöger, gerente de ventas para México y América Latina de Erema, comentó que para México están trabajando en un proyecto muy ambicioso con sus líneas Vacurema, para ir directo de la hojuela a la preforma.

MATERIALES CON POTENCIAL

El Ing. Eduardo Martínez, presidente de la sección de recicladores de Anipac, destaca que en México hay un mercado muy bien organizado para el envase de leche. “De hecho, el PEAD que se usa en los envases de leche tiene su propia denominación y se le llama PEAD lechero. Este es uno de los materiales que más se reciclan. Así mismo envases en general de champú y detergentes. Sin embargo, el favorito es el grado lechero porque no tiene pigmentos. Eso que hace que sea uno de los materiales más demandados por la industria.

Otro de los productos que también tiene un muy buen mercado es el de las taparroscas. También funcionan bastante bien los desperdicios de empaques flexibles de PE y PP. En su mayoría son productos que vienen con tintas y se usan para productos terminados que tengan colores oscuros”, comentó.

El directivo de la Anipac también destaca como uno de los materiales favoritos de la industria el que viene de la película stretch, cuya denominación es ‘playo’. “En general este producto viene del reciclaje postcomercial, generalmente de tiendas departamentales o de empresas de logística. Justamente, hablando de las oportunidades por el tema chino, este producto va a tener un cambio muy importante porque buena parte de ese stretch se enviaba a China por pacas sin procesamiento alguno. Como ya no se puede exportar, ahora este producto se tiene que quedar aquí en México y las empresas que lo acopiaban y exportaban están empezando a generar los canales para peletizar y exportarlos de forma peletizada o venderlos en el mercado local, especialmente a fabricantes de bolsas que requieren el material”, comentó.

Según el maestro Adrián Méndez, el mercado del embalaje, tanto empaque flexible, como es el caso de películas y bolsas, así como el empaque rígido, siendo el caso de las botellas y contenedores diversos, tradicionalmente ha sido un sector con una gran participación del reciclaje de materiales plásticos. Sin embargo, en sectores como el automotriz y el eléctrico/electrónico, cuyas especificaciones a cumplir son más precisas, la aceptación mediante un manejo estricto y controlado de material reciclado ha sido de manera gradual. “La asimilación de la Economía Circular por parte de las empresas mexicanas es inminente, y el requerimiento de un reciclado de calidad favorece al incremento en el reciclado en los sectores automotriz y el eléctrico/electrónico”, comentó el experto.

Así mismo, para voceros de la empresa italiana Fimic, fabricante de filtros para fundido, las aplicaciones de reciclado para desperdicios plásticos industriales derivadas del sector automotriz es sin duda el mercado con mayores posibilidades de desarrollo.

La empresa de origen italiano cuyos filtros tienen gran impacto en el reciclaje de plásticos altamente contaminados, ve que en México existe una generación importante de desperdicios plásticos en el sector agrícola, lo que supone un gran potencial de mercado. “Dichos materiales tienen una altísima contaminación y los filtros FIMIC son los más adecuados para poder trabajar incluso los materiales más difíciles sin el temor de romper continuamente las mallas. El filtro da la posibilidad de gestionar materiales con porcentajes de contaminación muy altos con muy poca dispersión de plástico”, comentaron voceros.

Para Stöger y Zittmayr, de Erema, definitivamente el mercado de postconsumo ofrece un gran potencial en México, donde se evidencian altas cifras de crecimiento.

Alejandro Andrade, de Innovateck, destaca también que los compuestos que están buscando integrar biopolímeros tienen gran potencial. “Hay varios proyectos para hacer pellets de PP con base de fibras de agave, de nopal, de semillas y hasta de unos insectos. Hay gran inquietud en la combinación de reciclaje y biopolímeros”, enfatizó.

PLÁSTICOS AGRÍCOLAS

De acuerdo con el doctor Gilberto Gómez Priego, presidente de la Asociación de Recicladores de Plásticos Agrícolas Mexicanos, A.C. (ARPAM), el futuro de los plásticos en México es reciclarlos, incluyendo principalmente el plástico que es generado por la agricultura protegida. “El día de hoy el tema principal es el cambio climático, y con el reciclado de plásticos agrícolas se está colaborando a disminuir este”, enfatizó.

La ARPAM se dio  a la tarea de elaborar en colaboración con SEMARNAT  un plan de manejo  para  los plásticos agrícolas,  que  habla  de cómo se debe recoger el plástico hasta cómo se debe almacenar en un centro de acopio, pero surgió  la necesidad de  elaborar también una norma mexicana para el reciclado y manejo sustentable de plásticos   agrícolas e industriales con la finalidad  de dar una profesionalización a la actividad generada por el reciclado de los plásticos.

El proyecto en el que la ARPAM está inscrito ante la ONU plantea resolver el problema que causa la contaminación de los plásticos agrícolas, que actualmente generan 350,000 toneladas por año, de las cuales solo se han podido reciclar 10%. De acuerdo con el doctor Gómez, con el financiamiento que se obtendrá se podrán implementar 23 plantas recicladoras con capacidad de 1 ton /hora para resolver el problema.  Además, de poder cobrar bonos de carbono por el reciclado de estos, al ser declarados ante ONU como empresas no contaminantes.

Existen actualmente dos leyes en nuestro país que hablan sobre el reciclaje de plásticos. La primera  habla sobre el manejo de plásticos peligrosos: este abarca a todas las botellas que contienen agroquímicos, y  la segunda habla sobre el manejo especial: este incluye a los plásticos generados en la agricultura protegida (acolchado, invernadero, micro y macro túneles etc.).

En ambas leyes se especifica que al reciclar estos plásticos no deben estar en contacto con el agua y el alimento del ser humano. A través del reciclado de estos plásticos   nos damos cuenta que  lo que en algún momento se consideró un residuo o basura para una industria que está iniciando como son los recicladores se vuelve un insumo y esto es conocido actualmente como una Economía Circular. Ejemplo de ello serían productos como coladeras hechas con plástico reciclado, madera plástica, tejas plásticas, tutores plásticos y acolchado de maíz”, enfatizó.

UNICEL SÍ SE RECICLA

El pasado mes de marzo, Tecnologías Rennueva, la startup mexicana dedicada al desarrollo de tecnologías enfocadas al acopio y reciclaje de Poliestireno Expandido (EPS) o unicel, en conjunto con las empresas Marcos & Marcos y Dart de México presentaron el primer Plan Nacional de Manejo de Residuos de EPS.

Se trata de un Plan que establece los procedimientos para que la sociedad, empresas y generadores de cualquier parte del país, se unan a los esfuerzos conjuntos y ejerzan un correcto y responsable manejo de sus residuos de unicel, generando una cadena de valor que impacte positivamente el medio ambiente y la economía del país.

La iniciativa comienza bajo el soporte de una regulación, la Ley general para la prevención y gestión integral de los residuos (LGPGIR), la cual trata acerca de las responsabilidades que productores, exportadores, importadores y distribuidores de distintos materiales, como los plásticos, tenemos por proponer planes de manejo que faciliten la reducción de los residuos y su adecuada valorización.

“Con esta iniciativa buscamos fortalecer el proceso de reciclaje a lo largo y ancho de México, con el apoyo de quienes se adhieran, mejoraremos el sistema de recolección del material para así tener un mejor control de entrada de los residuos en los tiraderos”, comentó Pedra, Gerente Regional de Medio Ambiente para América Latina de DART.

De acuerdo con Gerardo Pedra, el principal objetivo de este plan es propiciar un desarrollo sustentable, promoviendo y facilitando una correcta cultura del reciclaje de EPS. “El Plan contiene los procedimientos para que cualquier interesado, ya sea particular, gubernamental o privado pueda sumarse a la iniciativa de ejercer un correcto manejo de sus residuos de Unicel. Las maneras en como pueden sumarse a esta iniciativa son cuatro: aportación con infraestructura, difusión y patrocinios, fomento científico y donaciones”, comentó.

El Plan de Manejo posee tres características principales, primero que es “Mixto” ya que participarán entes gubernamentales y privados, como secretarías y delegaciones hasta empresas de sectores como el plástico o la alimenticia; es “Colectivo” porque engloba a los diferentes eslabones de la cadena de valor del material, productores, distribuidores y usuarios finales; y es “Nacional”, ya que se espera cobertura en todo el país, esto a través de la apertura de centros de acopio y adhesión por empresas ubicadas a lo largo de la República Mexicana.

Desde hace ocho años se inició de manera formal el esfuerzo por promover que el #UnicelSíSeRecicla en México, pero aún falta aumentar la difusión a distintos sectores de la sociedad para que conozcan y aprendan que el EPS tiene una segunda vida útil, que es un plástico, que ya se recicla y que esto es posible en México, comenta Pedra. De acuerdo con Pedra, entre los principales desafíos de reciclar EPS, además de la falta de referencias de que el EPS es reciclable, existen tres grandes retos complementarios.

El primero es que la gente ayude en una adecuada separación de residuos, facilitando la tarea de la valorización.  El segundo en la generación de infraestructura. “Hoy en día solo tenemos tres centros de acopio operando en México. En este sentido apenas hemos dado nuestro primer paso, ya que con el apoyo del Plan Nacional de Manejo se está buscando abrir 8 centros de acopio en un plazo de dos años en distintas zonas geográficas del país. La separación selectiva y una red de centros de acopio facilitan la logística y reducen la huella de carbono para el adecuado manejo de este material. Lo que buscamos es diversificar su apertura y ubicación para formalizar en el mediano plazo su operación y funcionalidad”, comentó.

El tercer reto está en los sistemas de recolección de Residuos Sólidos Urbanos (RSU). “En este sentido aún falta una tarea enorme de trabajo en conjunto con la autoridad, para que en los sistemas de recolección de RSU se incluya, se separen y aprovechen los residuos de EPS, de manera que evitemos que se revuelvan con los orgánicos y terminen en el tiradero”, agregó.

CAPACIDAD TECNOLÓGICA

Según el Ing. Eduardo Martínez, de Anipac, en México hay empresas con tecnologías de calidad mundial, como el caso de PetStar, y también hay muchas compañías que de forma discreta tienen los equipos más modernos que se pueden encontrar, pero no hacen alarde de ello. “En general, la industria es muy celosa, pero en reciclaje lo son aún más. Hay un miedo grande a que alguien les vaya a quitar su fuente de abastecimiento o a copiar su tecnología. Aunque uno puede tener la máquina más avanzada, en reciclaje siempre hay secretos en las recetas y manejo de materiales. La gente no cacarea el huevo, pero en México se puede encontrar desde lo más sofisticado hasta máquinas hechizas con poca tecnología”, comentó. De acuerdo con el ingeniero, en México se da una ley de Pareto:

80% del material que se recicla se hace en máquinas de buena calidad, pero está concentrado en el 20% de las empresas. El otro 80% de empresas, que recicla el 20% de los materiales, tiene en general máquinas con poca tecnología o de modelos muy antiguos.

Según Clemens Zittmayr, de Erema, en el context de América Latina, México es líder indiscutible en tecnología, considerando las inversiones en equipos nuevos y de alta tecnología. “En general, la industria plástica Mexicana ha crecido a partir la tecnología europea. Aquí la confianza operacional y sobre todo el rápido retorno sobre la inversion por cuenta del bajo consumo energético son argumentos convincentes”, destacó.

Para Ferdinando Caridi, de la compañía italiana Tecnova, fabricante de sistemas para reciclaje de plástico, en las inversiones tecnológicas es evidente en el país que hay un crecimiento importante en las empresas que están interesadas en mejorar y optimizar sus procesos internos con el reciclaje de sus propios residuos. “El año pasado hemos instalados dos nuevas líneas para la recolección de refilos y bobinas en un importante productor de película ubicado en Culiacán”, comentó.

Alejandro Andrade, de Innovateck, mencionó que ha visto un creciente interés de los industriales mexicanos en tecnologías de especialidad, como líneas de lavado, procesos especiales para separar la celulosa del cartón multicapa, procesos para electrónicos, sorteadores ópticos para materiales negros que no tienen reflexión a la luz, detectores de metales, peletizadoras y sistemas con desgasificación para eliminar las tintas y los olores de los materiales recuperados. “La tendencia general es hacer más eficientes los procesos de reciclado de PET y darles valor agregado a las polieolefinas”, agregó.

Así mismo, voceros de Gamma Meccanica confirmaron que han visto un creciente interés por su tecnología Tandem para materiales altamente impresos y contaminados, con alta humedad, que garantiza una excelente calidad del pellet con ahorros de energía. Como resultado, los productores recicladores pueden obtener un producto final de alta calidad, inclusive a partir de materiales que son difíciles de procesar.

Gamma Meccanica también confirmó que un fabricante de tubería de PE decidió invertir en un nuevo sistema de reciclaje para recuperar todos su scrap que antes sólo eran desechados. “La línea comenzó su producción hace un par de semanas e incluye un sistema de trituración para tubos de gran tamaño y una línea de reciclaje GM 90 Compac”, comentaron voceros.

 

 

 

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