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01/10/2020 | 6 MINUTOS DE LECTURA

Reflexiones sobre COVID-19 y plásticos residuales

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¿Cómo debemos manejar los residuos plásticos generados de materiales y equipos de protección personal utilizados frente al COVID-19? Encuentre en este artículo las respuestas.

Evidentemente, el tema del COVID-19 ha sido abordado desde las diferentes perspectivas que vinculan a diversos sectores, como las secciones de salud y del empaque, principalmente, con un enfoque para atender la protección o mitigación del contagio de la pandemia. En el presente artículo nos centraremos en revisar el entorno respecto de los plásticos residuales generados por el uso de equipos de protección personal (EPP), como guantes, lentes, caretas o mascarillas, cubrebocas, overoles, etc., y sus consideraciones de manejo dentro de los sistemas de gestión de residuos.  

Sin duda, la pandemia del COVID-19 ha representado un parteaguas que nos ha llevado a enfrentar una nueva realidad, en la que se han visto modificados nuestros hábitos de vida y consumo, se han roto paradigmas en la forma tradicional de desarrollarnos en la convivencia social, en los hábitos higiénicos y de salud y, no menos importante, ha impactado en los patrones de generación y manejo de residuos.

Antes de la contingencia de la epidemia, los plásticos de un solo uso llegaron a ser fuertemente señalados y prohibidos. Sin embargo, frente al elevado número de casos de contagios y muertes registradas a escala mundial por el COVID-19 y las consecuentes presiones ejercidas sobre los sistemas de salud y los gobiernos, los plásticos de un solo uso, en particular aquellos utilizados como equipos de protección personal (EPP), han llegado a ser una de las soluciones más confiables y accesibles para la protección contra el contagio.

Consecuentemente, la elevada demanda de los plásticos en su aplicación como EPP frente a la defensa y protección sanitaria, para contener o reducir los contagios del virus, ha conducido a contribuir e incide nuevamente en el problema del incremento de la generación de estos plásticos residuales. Por ello es urgente la implementación de un sistema integrado de manejo o tratamiento de residuos, que contemple esta modalidad de materiales plásticos biomédicos y sanitarios para permitir su identificación, recolección, separación, transportación, tratamiento, almacenamiento y eliminación. La gestión de desechos resulta especialmente importante durante la pandemia debido al mayor riesgo de transmisión del virus y al aumento en la producción de desechos hospitalarios y domésticos.

Queda manifiesto que, durante la pandemia, no se ha aclarado la definición y difusión de protocolos que permitan el correcto manejo y disposición de los equipos de protección personal utilizados durante la prevención del COVID-19.

Implicaciones por considerar frente a los residuos plásticos de EPP

Desinfección obligatoria de EPP. Por el carácter pandémico y de alto riesgo de contagio que representan los EPP ya utilizados, al menos en el deber ser, implica que estos sean monitoreados cuidadosamente. Dentro de las metodologías potenciales sugeridas para la desinfección de estos materiales se puede considerar:

  • Desinfección térmica con calor seco y vapor generado por microondas.
  • Gas ozono.
  • Irradiación germicida ultravioleta (UVGI).
  • Vapor de peróxido de hidrógeno (VPHP).
  • Incineración.
  • Reutilización y reciclabilidad. (Opciones para casos muy específicos previamente identificados y con mayor control. Un caso podría ser la esterilización de bolsas reutilizables humedecidas en un baño de jabón líquido y a temperatura del agua > 40 °C).
Residuos plásticos de EPP.

Para adoptar alguna de las metodologías previamente enlistadas se deben considerar el tipo y volumen de residuos, además del costo y mantenimiento del proceso seleccionado. Para volúmenes medianos menores a 10 toneladas por día se recomienda emplear la desinfección con reactivos químicos o la esterilización física con microondas o vapor a alta temperatura. En caso de tratarse de volúmenes mayores a 10 t/día, la incineración se considera el mejor método, por sus altas temperaturas, hasta de 800 °C, lo cual asegura la extinción de los diversos virus presentes.

Reciclaje de EPP de plástico. El reciclado de plásticos de un solo uso utilizados como EPP, es una de las alternativas de solución que presenta mayores restricciones desde el punto de vista ecológico y económico, como son:

  • Baja rentabilidad por las etapas previas (separación de materiales compuestos, desinfección previa, etc.) que pueden encarecer el proceso.
  • Baja demanda de plástico reciclado y una alta incertidumbre vinculada a la volatilidad del precio de la resina virgen, que sufrió una devaluación por efectos de la pandemia.
  • Dificultades técnicas en la gestión y tratamiento de diseños compuestos complejos y la amplia gama de polímeros plásticos en el mercado.

La contaminación de plásticos presente en sistemas de compuestos o multimateriales, la presencia de aditivos, impurezas inorgánicas, la separación inadecuada en la fuente o durante la recolección y la degradación parcial del polímero, son algunos puntos para tener siempre presentes dentro las principales consideraciones limitantes para el reciclaje mecánico de residuos plásticos.

El reciclaje químico de materias primas puede ser una tecnología eficaz para complementar el reciclaje mecánico en la gestión de residuos plásticos, como una forma de “cerrar el ciclo” mediante la recuperación de materiales y reducir así la necesidad de materiales vírgenes (Ellen MacArthur Foundation). Este método puede funcionar mejor, incluso, si los desechos están poco contaminados con orgánicos, por lo que puede ser una solución más sostenible que la incineración o el vertedero de desechos plásticos

Los efectos de la pandemia han generado un impasse respecto a la aplicación de las prohibiciones internacionales imperantes hasta antes de la contingencia de salud actual, lo cual brinda la oportunidad al sector de la industria plástica de replantear estrategias dirigidas a redireccionar el entorno de los plásticos de un solo uso, a partir del rediseño de los empaques y hasta la reestructuración de los sistemas de acopio y recolección de los residuos plásticos.  

Deficiencia y obsolescencia de los sistemas de gestión de residuos. Antes de la pandemia, los sistemas de gestión de residuos (residuos plásticos, en particular, para el interés de este artículo), en la gran mayoría de los países en desarrollo, ya se encontraban en una situación compleja e ineficiente. Con el incremento de residuos plásticos de un solo uso del sector salud, debido al COVID-19, aumenta el reto a causa de una mala gestión que lleva a acumulaciones en centros urbanos o filtraciones a ríos y océanos, con el desencadenamiento de nuevas crisis de salud pública. Las deficiencias en los sistemas de gestión de desechos existentes, así como la escasez de personal, las limitaciones de capacidad de las instalaciones de tratamiento y las interrupciones en la operatividad debido a la pandemia, podrían conducir a la eliminación inadecuada de desechos que contaminan el medioambiente; además, resulta evidente la falta de protocolos y procedimientos de seguridad para el personal del sistema de recolección de los residuos municipales.

Por ello se requiere una planificación de la gestión de residuos bien soportada en estudios de análisis de ciclo de vida (LCA), con un enfoque sustentable en el tratamiento de los residuos, el diseño de la infraestructura, la definición de las rutas de flujo de los materiales que considere los diversos tipos de plásticos biodegradables, no biodegradables, reciclables, etc., además del diseño del sistema de recolección, logística, seguridad y aspectos regulatorios.

Por lo antes reflexionado, a medida que el COVID-19 se propaga por todo el mundo, y mientras no se encuentre una vacuna que logre contrarrestar su efecto, el uso indiscriminado y la eliminación incorrecta de residuos plásticos se convierte rápidamente en un problema global y emergente.

Debemos repensar las estrategias para minimizar el impacto del plástico y hacer uso de sus méritos: el enfoque no debe centrarse en los plásticos, sino en la sociedad. El uso racional y la reutilización y reciclado de materiales (cuando sea técnica y ambientalmente conveniente), podría conducir a reducciones en la producción de desechos plásticos.

Desde la perspectiva de la economía circular, las soluciones a los residuos plásticos deben considerar, simultáneamente, la trazabilidad del material, el diseño de productos, el manejo del final de la vida y tratamiento final.

Referencias

- Ana L. Patrício Silva Joana C. Prata. Chemical Engineering Journal Vol. 405, 1 February 2021, p.126683.

-Kumar Raja Vanapalli Hari BhaktaSharma. Science of the Total Environment Vol. 750, 1 January 2021, 141514

Sobre el autor

MC. Adrián Méndez Prieto.

Ingeniero Químico, con maestría en tecnología de polímeros y experiencia en investigación y desarrollo por más de 25 años en temas de procesamiento y sustentabilidad de plásticos, PET, polietileno, reciclado, biodegradación, análisis de ciclo de vida, economía circular etc. Contacto: amendezp12@gmail.com

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