Compartir

Facebook Share Icon LinkedIn Share Icon Twitter Share Icon Share by EMail icon Print Icon
Daniela Calderón, directora general de Hasco México.

Daniela Calderón, directora general de Hasco México.

En México, la creciente demanda de moldes y herramentales se traduce en áreas de oportunidad para la industria local. Las empresas con vocación manufacturera tienen ante sí un potencial enorme para sustituir las importaciones en un mercado que en 2019 superó los 3.000 millones de dólares, y de los cuales solo el 14 % se produjo localmente (según datos del Clúster de Herramentales de Nuevo Léon).

La pandemia puso de manifiesto la necesidad imperativa de fortalecer la proveeduría local, para no depender de condicionamientos logísticos en otras latitudes. Así, durante los meses más complejos de la contingencia, Daniela Calderón, directora general de Hasco México, lideró un plan contundente para llevar producto a sus clientes, brindarles soporte y facilitar la fabricación de moldes al servicio de sectores tan sensibles como el médico o el de packaging.

Hace tres años, Daniela Calderón tomó las riendas de la operación en México de Hasco, fabricante alemán de placas y componentes para moldes, que ha sido un visionario  del potencial de este mercado y que este año cumple 20 años de contribuir al crecimiento de la industria del moldeo por inyección y de la fabricación de moldes en el país, mediante la proveeduría oportuna y directa. A este reto, ella le ha aportado su experiencia en la coordinación del arranque en plantas de moldeo por inyección de plástico y pintura, para proyectos con clientes de la talla de Toyota, BMW, Audi y Ford, así como en el trabajo en control de calidad para plantas de transformación de plásticos en Alemania. Este expertise le ha permitido tener una visión integral del negocio y brindar asesoría certera a los clientes de Hasco.

Desde su visión, tanto administrativa como operativa en negocios relacionados con el sector plástico, Daniela Calderón asegura que la industria de manufactura de moldes requiere dos enfoques para cimentar su desarrollo en la coyuntura actual: invertir en tecnología de punta para lograr los estándares de calidad que se requieren en los moldes para mercados de altas prestaciones y apostar por la estandarización en la fabricación.

“He visto con mis clientes que quienes hicieron el esfuerzo de invertir en tecnologías y maquinaria avanzada, hoy tienen la oportunidad de integrarse a proyectos de alta demanda, en los ámbitos médico o de automotriz. Así mismo, está su apuesta por la estandarización de los componentes. Aquí, hemos podido evidenciar los obstáculos que han encontrado clientes que trabajan con componentes artesanales, no estandarizados. Es un dolor de cabeza hacer una reparación o un mantenimiento. Esto hace que sus tiempos de respuesta sean limitados o queden truncados. Entonces, realmente sí hace una diferencia usar componentes estándar. Esas son dos acciones que pueden impulsar a la industria de manufactura en este tipo de coyuntura”.

Sin duda, la pandemia tuvo un impacto en varias cadenas de valor, entre ellas la de proveeduría de moldes y herramentales. De ahí la importancia de cultivar y madurar una industria local que sirva de bastión para el fortalecimiento de la manufactura. Con esta idea en mente, Hasco Normalien preparó un plan que le permitió surtir rápidamente los componentes más demandados en cada filial para asegurar su suministro. Para el caso de México, Daniela Calderón se enfocó en evitar un desabastecimiento ante eventuales demoras en la importación. Su equipo preparó un listado de aquellos componentes más solicitados por la industria en México y se aseguraron de tenerlo en puerto en tiempo récord.

Particularmente para proyectos del sector médico, Hasco asignó un área de producción que les permitió acortar los tiempos de entrega. Un proyecto que habitualmente podía tardarse tres semanas o más, se entregó al cliente en una semana y media.

En esta misma línea, de apoyo local en tiempos de pandemia, Hasco México participó junto con Maquinados Industriales Ayala, fabricante de moldes de inyección y soplado (también conocida como Evolución en Moldes), en la fabricación y donación de caretas para personal médico en Querétaro y San Luis Potosí. Antes de la contingencia por COVID-19, las dos compañías venían preparando una alianza estratégica para producir un molde de inyección de plásticos con propósitos educativos. Sin embargo, cuando surgió la pandemia, Daniela Calderón y Jorge Ayala (director de Evolución en Moldes) vieron que podían hacer un aporte al manejo de la crisis sanitaria.

La pandemia también trajo el reto de mantener intacto el apoyo a sus clientes, y de fortalecer el entrenamiento en temas técnicos, por lo cual la compañía exploró el uso de nuevas herramientas digitales. El corporativo hizo una fuerte inversión en la renovación del portal, que facilita las búsquedas de los productos, amplió su librería de CAD y creó una plataforma virtual con el stand de Hasco para la feria industrial Fakuma, que permite conocer las más recientes novedades, con videos y presentaciones en 3D.

“Estuvimos trabajando en brindar apoyo técnico a nuestros clientes en la distancia. También promovimos un programa denominado “15 minutos con Hasco”, donde hablamos de varios temas cruciales para el sector. Por ejemplo sobre qué productos, dentro de los componentes de moldes, eran especialmente eficientes para el sector médico. También mostramos cómo utilizar el asistente de moldes dentro de nuestra plataforma, con casos de éxito de clientes que han logrado configurar moldes en minutos. También tuvimos webinars organizados por nosotros o como parte de eventos, como fue el caso del programa de conferencias de Meximold, así como nuestro Open-House, que por primera vez fue virtual”.

Ahora, Hasco se prepara para el lanzamiento de una nueva plataforma de comercio electrónico, a través de la cual sus clientes podrán hacer compra de productos en línea. Daniela cita que uno de sus logros ha sido homologar los procesos y la estructura de la oficina de México con la del corporativo, lo cual permitirá, entre otros beneficios, esta funcionalidad.

“Ha sido un gran trabajo para dar este salto y brindarles a nuestros clientes un servicio más ágil, y con las últimas tendencias de comercio electrónico”.

Según Daniela, la prioridad es apoyar a la industria local de fabricación y mantenimiento de moldes en la recuperación que se proyecta luego de la pandemia y con la reubicación de diversos proyectos de manufactura en Norteamérica. Los planes de Hasco también incluyen la expansión de operaciones en Latinoamérica para este 2021.

Consulte otros perfiles que también hacen parte de este especial:

Cómo aportar al mundo desde el moldeo de plásticos: Sandra Moreno, gerente general de Citrulsa de México.

Un paso adelante en la innovación con materiales plásticos: Evelyn Hernández, especialista en desarrollo de negocios de Braskem Idesa.

Una mirada técnica y científica a los desechos plásticos: Alethia Vázquez Morillas, líder grupo de investigación en la UAM.

Cultivar el conocimiento sobre los plásticos desde la investigación y la educación:  Odilia Pérez Camacho, investigadora titular del CIQA.

Comunicación y divulgación a favor del reciclaje: Romina Dávila, directora de operaciones y programas de ECOCE.

En la primera línea de defensa de los plásticos: Andrea Cabrera, consultora externa de Dart de México.

Cómo llevar la transformación de plásticos al siguiente nivel: Quezni Domínguez, asesora tecnológica empresarial en el sector de plásticos en FUMEC.

En la apuesta por la recuperación de la industria aeroespacial: Claire Barnouin,  directora ejecutiva del Clúster Aeroespacial de Nuevo León.

Apoyo a la industria local de moldes desde la proveeduría de componentes: Daniela Calderón, directora general de Hasco México.

En la búsqueda de nuevas estrategias digitales para la proveeduría de maquinaria: Adriana Sosa, gerente de marketing de Plastec USA.

Ventas con pasión para una industria que no se detiene: Xochitl Pérez, gerente de ventas en Distribuidora Don Ramis (DDR).

CONTENIDO RELACIONADO