Compartir

Facebook Share Icon LinkedIn Share Icon Twitter Share Icon Share by EMail icon Print Icon
Julio JR Compagnon está satisfecho con el rendimiento óptimo del Micromat 1500 de Lindner, listo para el siguiente paso en el proceso de reciclaje.

Julio JR Compagnon está satisfecho con el rendimiento óptimo del Micromat 1500 de Lindner, listo para el siguiente paso en el proceso de reciclaje.

Los amantes de la naturaleza y los trotamundos encuentran impresionante la sola mención de esta región: Patagonia. Además de las escarpadas montañas moldeadas por los vientos del Pacífico y los impresionantes paisajes, los fiordos y las costas atraen visitantes cada año a esta franja de tierra al sur de Chile. Michel Compagnon, uno de ellos, vive en Santiago de Chile. En una de sus visitas, aparte de lo imponente de la naturaleza, le llamó la atención encontrar redes y cuerdas de pesca desechadas en las playas, lo cual es una carga para el medioambiente y una amenaza para la vida de muchas criaturas marinas. Cuando se les preguntó sobre esto, los pescadores locales simplemente describieron los aparejos desechados por descuido como basura. Pero para Michel Compagnon, gerente comercial de la empresa de reciclaje de plásticos Comberplast, la desagradable escena se convirtió en un proyecto para salvar los océanos y la incomparable belleza de la Patagonia. Y así empezó el proyecto Atando Cabos.

Los cabos y las redes están diseñados para una alta resistencia al desgarro y generalmente están muy contaminadas después de su uso.

Los cabos y las redes están diseñados para una alta resistencia al desgarro y generalmente están muy contaminadas después de su uso.

Lo que comenzó en 2016 con un puñado de muestras en una maleta de viaje es ahora un proyecto que transforma más de 3,000 toneladas métricas de cabos y redes en nuevos productos cada año. Todo el proceso de recuperación, desde la trituración y limpieza hasta la extrusión y el moldeo por inyección de nuevos productos, se lleva a cabo in situ en las instalaciones de Comberplast en Santiago de Chile. Durante más de 25 años la compañía ha estado comprometida con la economía circular, incluso antes de que los conceptos circulares en el reciclaje de plásticos se convirtieran en la palabra de moda.

Los numerosos premios internacionales de protección ambiental e innovación confirman a Julio JR Compagnon, CEO de Comberplast y cofundador de Atando Cabos, que está en el camino correcto: “Los premios globales nos enorgullecen. Nos muestran que otro camino es posible y que hacer lo correcto para las personas y el medioambiente también puede ser un negocio rentable. O para decirlo de otra manera: el verdadero propósito de las empresas debería ser siempre resolver los problemas de forma tanto económica como medioambientalmente sostenible”.

Las grandes cantidades de redes de pesca viejas, líneas y otros materiales plásticos desechados se reciclan y se convierten en productos innovadores. Por ejemplo, para las industrias agrícola y minera, o también convertidos en pallets y cajas para una cervecería internacional.

Desde 2020, Comberplast ha confiado en la tecnología de trituración del Micromat 1500, de Lindner, equipado con un sistema de corte optimizado del kit Mono-Fix. Julio Compagnon explica: “Procesamos residuos plásticos de empresas piscícolas y pesqueras. Estos materiales fueron desarrollados por personas muy inteligentes para no romperse ni rasgarse nunca. Por tanto, la trituración es un desafío especialmente grande. En procesamiento, buscamos siempre nuevas soluciones para abordar proyectos más difíciles y mantener la producción económicamente viable. En Lindner encontramos un socio experimentado, dispuesto a hacer un esfuerzo adicional con nosotros”.

Los residuos plásticos de las industrias pesquera y piscícola se utilizan para producir, entre otras cosas, grandes volúmenes de palets y cajas.

Los residuos plásticos de las industrias pesquera y piscícola se utilizan para producir, entre otras cosas, grandes volúmenes de palets y cajas.

Los materiales entregados suelen estar muy cargados con sustancias abrasivas como arena, piedras o material orgánico. Por eso, a la hora de seleccionar la trituradora, las principales preocupaciones, además de la alta eficiencia energética, eran los costes de desgaste. Ahora, después de un año en funcionamiento, Compagnon comenta que justamente obtuvieron el Micromat en enero de 2020, al comienzo de la pandemia.

“La situación nos obligó a encontrar nuevas formas de puesta en servicio y mantenimiento a pesar de la distancia física. Gracias a la gran cooperación del equipo de Lindner en Austria, el socio de ventas chileno Ingeniería Delta Limitada y nuestros técnicos aquí en el sitio, pudimos instalar y poner en marcha con éxito la trituradora; todos los involucrados hicieron un excelente trabajo. Desde entonces, nuestra trituradora funciona como un reloj y esperamos muchos más proyectos conjuntos en el futuro”.

CONTENIDO RELACIONADO