Compartir

Facebook Share Icon LinkedIn Share Icon Twitter Share Icon Share by EMail icon Print Icon
Claire Barnouin, directora ejecutiva del Clúster Aeroespacial de Nuevo León.

Claire Barnouin, directora ejecutiva del Clúster Aeroespacial de Nuevo León.

Claire Barnouin es directora ejecutiva del Clúster Aeroespacial de Nuevo León. Traductora y Relacionista Internacional de formación, su entrada en la manufactura se dio hacia 2006, cuando llegó una ola de inversión de Francia y Quebec al sector aeronáutico del país, y sus aportes de intermediación resultaron clave. Así, fue creciendo en influencia y reconocimiento en el sector aeroespacial. En su rol actual con el Aeroclúster, está a cargo de representar a la industria de manufactura aeronáutica de Nuevo León y conectarla con el mercado y con oportunidades de negocios, así como apoyarla con información sobre estadísticas y tendencias a escala regional, nacional y hasta global.

“Uno de los principales objetivos es generar conexiones que resulten valiosas para las empresas. Pueden ser conexiones de ámbito comercial o para que proveedores se conecten con posibles clientes. También pueden ser conexiones de carácter más institucional, con la academia, con dependencias de gobierno, con otras organizaciones que por su oferta de valor pueden ser muy complementarias al clúster y agregar valor de forma colaborativa”.

La directiva refiere que con la pandemia no es ningún secreto que se afectó enormemente el sector aeronáutico. “Para contener el virus algunos países han recurrido al cierre de fronteras o a la prohibición de  vuelos provenientes de ciertos países con altos indicadores de contagio. Esto generado un impacto tanto en viajes de negocio, con la digitalización de las juntas, como también en el  turismo.  Son varios los factores que han hecho que por ejemplo abril de 2020 fuera el peor mes en la industria de la aviación en su historia. Nunca se habían registrado niveles tan bajos de movimiento aéreo, y aunque se han retomado algunos ritmos, esta baja tiene una afectacion en que las aerolíneas hayan cancelado pedidos, y que su vez las armadoras hayan cancelado contratos con sus proveedores. Tarde que temprano esto llega a cada nivel de la cadena de valor”, comentó.

Justamente, el papel del clúster ha sido ayudar a las empresas miembro a sobrellevar esta coyuntura. Han apoyado a algunas empresas para lograr la diversificación de mercados. Algunas compañías que trabajan también para los sectores petrolero, de construcción o inclusive médico han recibido aumento de pedidos, y eso las ha mantenido a flote o incluso les ha permitido incrementar su facturación global, aún cuando el sector aeronáutico estuvo parado.

“La foto instantánea es muy distinta hoy a la que era hace un año y, acorde con esto, el clúster ha redefinido sus ejes de trabajo. Antes teníamos comités muy sectoriales, pero ahora creamos  comités más transversales. Por ejemplo, tenemos un comité para “impulso a ventas”, donde se genera una dinámica de compartir proyectos. Tenemos otro comité de “generación de ahorros” donde se comparten mejores prácticas y datos de proveedores bien evaluados para generar más negocios entre nosotros mismos. Tenemos un comité de desarrollo de talento, que no ha cambiado, y un nuevo comité de vinculación y comunicación para extender nuestro alcance y aumentar la percepción de valor que genera el clúster hacia toda la población de miembros potenciales”.

Dentro de las nuevas iniciativas implementadas por el clúster para apoyar a sus miembros está la invitación a posibles compradores a presentar sus requerimientos de compra.

“Esta iniciativa, denominada ‘meet the buyers’, es una dinámica que tiene el objetivo de generar más negocios o de lograr la cooperación entre varias empresas para que el negocio se quede en Nuevo León. Ya lo hemos hecho en dos ocasiones, para un proyecto de aeroespacial y para un proyecto de otra industria, y hemos detectado que genera interés, porque se presentan oportunidades reales de negocio. Además, a nosotros nos sirve para detectar cuáles son las capacidades de manufactura de las empresas para conectarlas mejor con proyectos y oportunidades”.

Ahora, más que nunca, muchas de las actividades del Clúster Aeroespacial van dirigidas a fomentar la colaboratividad entre socios. Según la directiva, hay empresas locales que pueden compartir el mismo cliente, pero no necesariamente compiten por los mismos números de parte, y al final si se logra esa colaboración, se genera una dinámica para  que los miembros del clúster tengan más posibilidades de mandar cotizaciones y ganar más contratos.

Con respecto a las oportunidades que puedan tener empresas del plástico en este sector, Claire Barnouin asegura que hay un amplio potencial. “Uno de los grandes retos en la industria de la aviación es reducir la huella de carbono y por consiguiente el consumo de combustible y el peso de las aeronaves. Esto tiene que ver directamente con los materiales de fabricación. Hay ciertas piezas donde sí se puede lograr la sustitución por  materiales compuestos. En el caso de partes plásticas, estamos hablando de todos los interiores de las aeronaves donde hay muchísimas partes diferentes: en los asientos, en el revestimiento interior del avión o en el piso. En fin, hay un montón de oportunidades”.

Claire considera que es probable que todavía se requieran meses para que el sector retome el dinamismo de 2019. Sin embargo, se espera un repunte. “Como efecto directo de la pandemia, ya se están mostrando tendencias de regionalización de cadena donde hay proyectos, que estaban localizados en Asia y que se están regresando a América. El otro tema, y es el más importante, es que el resurgimiento depende de que se retomen los viajes. Si se observan los protocolos sanitarios, los aviones pueden representar un factor de contagio menor que el de una visita al supermercado. Así es que está en nuestras manos contribuir a que esta industria vuelva a levantarse y a que los aviones despeguen otra vez”.

Consulte otros perfiles que también hacen parte de este especial:

Cómo aportar al mundo desde el moldeo de plásticos: Sandra Moreno, gerente general de Citrulsa de México.

Un paso adelante en la innovación con materiales plásticos: Evelyn Hernández, especialista en desarrollo de negocios de Braskem Idesa.

Una mirada técnica y científica a los desechos plásticos: Alethia Vázquez Morillas, líder grupo de investigación en la UAM.

Cultivar el conocimiento sobre los plásticos desde la investigación y la educación:  Odilia Pérez Camacho, investigadora titular del CIQA.

Comunicación y divulgación a favor del reciclaje: Romina Dávila, directora de operaciones y programas de ECOCE.

En la primera línea de defensa de los plásticos: Andrea Cabrera, consultora externa de Dart de México.

Cómo llevar la transformación de plásticos al siguiente nivel: Quezni Domínguez, asesora tecnológica empresarial en el sector de plásticos en FUMEC.

En la apuesta por la recuperación de la industria aeroespacial: Claire Barnouin,  directora ejecutiva del Clúster Aeroespacial de Nuevo León.

Apoyo a la industria local de moldes desde la proveeduría de componentes: Daniela Calderón, directora general de Hasco México.

En la búsqueda de nuevas estrategias digitales para la proveeduría de maquinaria: Adriana Sosa, gerente de marketing de Plastec USA.

Ventas con pasión para una industria que no se detiene: Xochitl Pérez, gerente de ventas en Distribuidora Don Ramis (DDR).