Convertir la basura del océano en nuevos productos es tendencia

Los llamados “plásticos de los océanos” son un problema global, pero muchas compañías a lo largo de la cadena de suministro invierten tiempo, dinero y recursos de investigación y desarrollo para hacer del acopio y la conversión del material un negocio sustentable. Estas son algunas iniciativas.

Temas relacionados:

La contaminación de plástico en el océano es una crisis internacional. La Fundación Ellen MacArthur (EMF) estima que más de 8 millones de toneladas de plástico llegan al océano cada año. Según las previsiones actuales, para 2050 podría haber más plásticos que peces (por peso) en el océano.

Si hay algo en que estemos todos de acuerdo es que nadie quiere plásticos en el océano. El mundo entero está atento a este tema y todos tenemos que desempeñar un papel. Según Steve Russell, vicepresidente de la división de plásticos de la American Chemistry Council (ACC), para solucionar la contaminación de plásticos necesitamos resolver el problema de manera correcta. La mayoría de los plásticos que están actualmente en el océano provienen de vertederos municipales gestionados de manera deficiente, cerca del 50% provienen, a su vez, de economías en desarrollo que no tienen sistemas locales para recoger y manejar los residuos.

Existen muchas compañías que se asocian con gobiernos y organizaciones sin ánimo de lucro para evitar que los residuos lleguen al océano. Una gran iniciativa que busca hacer frente a los desechos plásticos específicamente del sudeste asiático es Closed Loop Ocean, de la que ACC es socia.

Closed Loop Ocean, una iniciativa de Closed Loop Partners, N.Y.C., en colaboración con Ocean Conservancy, está enfocada en crear soluciones de infraestructura de residuos en el sudeste asiático, centrándose en inversiones para mejorar los mercados de recolección, separación y reciclaje, particularmente a lo largo de la cadena de valor de los plásticos. En la conferencia Our Ocean 2017, Ocean Conservancy y sus asociados, incluidos Trash Free Seas Alliance, Closed Loop Partners, ACC, PepsiCo, 3M, Procter & Gamble, y el World Plastics Council, anunciaron una iniciativa para reunir más de US$150 millones para un nuevo mecanismo de financiación para evitar la fuga de residuos plásticos hacia el océano.

“Vivimos una época interesante en esta área. Ya que hay mucho interés y motivación para hacer cosas”, afirma Rusell. “La gente quiere enfrentar esta necesidad urgentemente”.

Y hay mucho movimiento, se hacen esfuerzos para dar valor a los residuos plásticos. Puede que hayan escuchado los términos “ocean-bound plastic” o “recycled beach plastic,” que son términos generales para describir los procesos para fabricar nuevos productos de los plásticos recogidos antes de que lleguen al océano.

No es solo una iniciativa para sentirse bien, aunque es un componente, o una cuestión de avances tecnológicos impresionantes, que sin duda se han logrado; estas compañías están asumiendo una oportunidad de negocio en el campo de la sustentabilidad. El concepto demuestra las necesidades de demanda que se derivan de esto para convertirse en un negocio sustentable.

RECOGER EL PLÁSTICO QUE VA AL OCÉANO

En 2011, Method, fabricante de productos de limpieza, con sede en San Francisco, se asoció con Envision Plastics, empresa de reciclaje de HDPE, de Atlanta, para producir botellas prototipo a partir de un material plástico innovador, un PCR (reciclado post consumo del océano). Un año después, Method lanzó sus botellas de jabón líquido hechas con HDPE 100% postconsumo. 10% del material se recogió en las playas de Hawai.

El envase atrajo la atención de todo el mundo. Sandra Lewis, directora de desarrollo de negocios en Envision Plastics, dijo que la compañía recibió toda clase solicitudes de personas que querían producir su producto con plástico del océano. “Es triste que todo el mundo esté tan entusiasmado y quiera participar y yo tenga que decirles no una y otra vez”, dice.

Pero, aunque el envase Method era una prueba de concepto de que el material de las playas podía ser reutilizado en forma de envase, trae consigo una multitud de obstáculos. El proceso de Method se limitaba a los temas de recolección, procesamiento y degradación de los plásticos que se recogían en las playas. Además, debido a los diferentes tipos de plástico que se mezclan, el plástico del océano es una resina gris, lo que puede ser un limitante en el mercado del empaque que busca muchas veces variedad de colores. Parecía que podría ser un proyecto único para Envision. Pero luego Envision consideró un estudio de la Universidad de Georgia que investigó cuánto desperdicio de plástico mal manejado está llegando desde el continente hasta el océano. El estudio encontró que entre 4.8 y 12.7 millones de toneladas métricas de plástico llegaron al océano en 2010 de personas que viven a aproximadamente a 48 km de la costa.

Además, se descubrió que los desechos mal gestionados y la disposición de residuos sólidos eran los principales contribuyentes. Por ejemplo, países en desarrollo como Haití no cuentan con una gestión de residuos. Por lo tanto, cualquier plástico desechado a 48 km más o menos de la costa probablemente terminará en el océano.

De repente, Envision tuvo una gran idea. Lewis afirma: “Si podemos entrar en las comunidades e interceptar el plástico antes de que llegue a la playa o las costas, podemos superar todos los obstáculos que nos impedían ayudar a las personas que querían utilizar el plástico del océano. Recuperarlo antes significa que no tendremos problemas de calidad”.

Envision eligió ir directamente a las zonas de riesgo para recuperar los plásticos antes de que lleguen al océano. Las áreas en riesgo se definen como lugares donde no existe un sistema formal de manejo de desechos para una población que vive a unos 48 kilómetros de la costa. La clave es interceptar el plástico antes de que llegue a la playa o entre en un canal.

La compañía se asoció con quienes trabajan en el terreno para recolectar envases de HDPE en las comunidades en riesgo. Envision creó y patentó una tarjeta de puntuación para calificar a los socios sobre el terreno. Por ejemplo, los socios deben cumplir con estándares medioambientales, de seguridad, sociales y de derechos humanos. Envision va al terreno para asegurarse de que sepan cómo clasificar correctamente el plástico y cargarlo en contenedores.

Haití es uno de los países con los que Envision está trabajando y allí hay alrededor de 9,000 recolectores registrados a quienes se les paga para acopiar HDPE. Esto demuestra que la iniciativa de plástico en el océano no solo beneficia al océano, dice Lewis. Envision también tiene un auditor externo que va a todos los países para verificar que los recolectores cumplan con sus estándares.

EL PROCESO

Envision lleva el control de todo el material e inspecciona inmediatamente el material embalado cuando se recibe, para no comprometer las especificaciones de embalaje que Envision exige para el material PCR que se recoge en los Estados Unidos. Envision mantiene el plástico del océano separado de su suministro doméstico de PCR para mantener su control. Después de eso, se maneja igual que el reprocesamiento del PCR estándar: después de romper el embalaje y clasificar a mano para garantizar que no haya contaminantes, el material se convierte en escamas, y luego pasa por un extenso proceso de lavado. A partir de ahí, el material se extruye, filtra y peletiza para eliminar todos los contaminantes. El paso final es someter el material a un proceso patentado de desvolatilización de Envision para eliminar el olor y los productos químicos absorbidos. El material en el océano tiene una calidad muy alta y no tiene olor, dice Lewis. El material incluso tiene un nuevo nombre: plástico OceanBound.

“Todos los obstáculos que teníamos antes, la mala calidad, el color gris, desaparecen con este proceso”, dice Lewis. Un desarrollo reciente de Envision es una botella producida a partir de contenido 100% recuperado del océano, que, según la compañía, es el primero en el mundo. La botella está hecha completamente del plástico OceanBound de Envision y presenta un acabado metálico plateado con efecto perlado. Envision colaboró ​​con el diseñador de materiales y proveedor de colorantes Techmer PM, de Clinton, Tenn., y Classic Containers, Ontario, California, procesador de moldeo por soplado, para hacer posible el producto.

Steve Loney, director de desarrollo de mercado de Techmer PM, dijo que Primal Group, una marca que ofrece productos naturales para el cuidado personal, estaba lanzando una nueva gama de productos y quería que las botellas transmitieran un mensaje de sustentabilidad al reutilizar los materiales desechados. “Básicamente, querían crear una botella con plástico 100% del océano”, dice Loney. “En el pasado, no había la posibilidad de tener plástico proveniente al 100% del océano, pero pudimos superar algunos desafíos para producir esta hermosa botella de plata metálica”.

Techmer PM enfrentó varios obstáculos, ya que Primal Group quería un color específico y un acabado reflectante en la botella, diseñado para su nueva gama de cuidado personal inspirada en la ciencia de plantas, ViTA. Típicamente, se necesitaría un polietileno grado extrusión en el masterbatch como portador del colorante. “Pero esa no era una opción en este caso porque se requería un envase con plástico 100% recuperado del océano”, dice Loney. “Hicimos algunos cambios de diseño y cambios de fabricación para lograrlo”.

El plástico OceanBound de alta viscosidad suministrado por Envision Plastics es una resina de fusión fraccionaria que dificulta la incorporación de las partículas metálicas del colorante sin dañarlas y arruinar el efecto visual definitivo. Al trabajar con los especialistas de Envision, Savvas Roubanis, ingeniero de ventas en la planta de Techmer lideró los esfuerzos para diseñar una solución utilizando la tecnología patentada de dispersión de Techmer PM.

La combinación de la receta requirió un diseño de proceso adicional para asegurar que los pigmentos metálicos y de efecto nacarado pudieran combinarse suavemente en el plástico OceanBound de Envision. “Al final, pudimos dispersar y desarrollar completamente el color y su apariencia con la aprobación de Primal Group”.

CADENA DE SUMINISTRO DEL PLÁSTICO RECUPERADO DEL OCÉANO

Envision Plastics también trabajó con Dell Technologies en su primer piloto de envase de plástico del océano en 2017, utilizando el material como parte de un nuevo sistema de embalaje global para el portátil Dell XPS 13 2-en-1. Para este proyecto, el 25% del plástico del océano recolectado en Haití se mezcló con otro HDPE reciclado de fuentes como contenedores de botellas y recipientes de alimentos.

En 2017, Dell se comprometió a aumentar 10 veces para el año 2025 el uso anual de plástico proveniente del océano. La compañía también se comprometió a abrir su cadena de suministro para promover y permitir un amplio uso de los plásticos del océano.

Durante la cumbre de sustentabilidad y reciclaje Re-focus que tuvo lugar durante NPE2018, Oliver Campbell, director de compras y embalajes a nivel mundial de Dell, explico en detalle la cadena de suministro de plástico proveniente del océano e hizo hincapié en que podría aplicarse a otras industrias. “Realmente quiero enfatizar que esto no es una novedad o un proyecto efímero”, dijo Campbell a Plastics Technology. “Nos tomamos en serio el asunto de resolver múltiples problemas: cómo usar plástico del océano, interceptar el plástico antes de que llegue a los océanos y cómo hacerlo económicamente viable”. Creemos que lo hemos hecho "

Campbell dice que Dell ampliará el uso de plásticos provenientes del océano al resto de su línea XPS NB de este año. Y en 2019, Dell planea usar el material en otros productos.

Si bien el proyecto inicial se centró en Haití, la compañía se está trasladando al sudeste asiático, específicamente a Indonesia e India, debido a la cantidad de desechos marinos que se acumulan allí y por su rentabilidad. “Muchas personas creen que la sostenibilidad cuesta más, y estamos aquí para decir que, si se hace correctamente, cuesta menos y también puede ser una ventaja para la marca”, dice Campbell. “Esto es algo que les encanta a los clientes y una gran victoria para el planeta”.

Para ampliar el proyecto del plástico del océano, Dell y Lonely Whale, un grupo de conservación del océano, con sede en New York y Seattle, han formado una iniciativa colaborativa y de código abierto llamada NextWave, junto con General Motors, Trek Bicycle, Interface (empresa de suelos), Van de Sant (empresa de mobiliario sostenible en los Países Bajos), Humanscale (empresa de diseño de mobiliario de oficina de Nueva York), Bureo (compañía de patinetas) y la empresa de muebles Herman Miller. NextWave convoca a las principales empresas de tecnología y al consumidor para desarrollar una cadena de suministro de plásticos provenientes del océano a escala comercial.

SE NECESITA UN LUGAR PARA EL MATERIAL

Envision se sentía tan seguro del potencial de los plásticos provenientes del océano que la compañía se comprometió a recolectar 10 millones de libras de HDPE de las zonas en riesgo durante los próximos dos años. "En lugar de pequeños proyectos aislados con un poco de plástico de los océanos, decidimos que este era un compromiso para brindar comodidad a las marcas, de modo que ellas también puedan comprometerse", dice Lewis. "Llevamos casi un año con la marca y estamos bien encaminados, estamos cerca de recolectar y reciclar 5 millones de libras, pero hemos vendido solo un 10% de eso".

El plástico del océano cuesta más que el plástico virgen y el PCR. Pero Lewis dice que, si más compañías expanden el uso del material, con el tiempo se volverá más barato. "Definitivamente hay interés, pero a las empresas les toma tiempo hacer cambios y adoptarlos. Tenemos mucho trabajo y somos optimistas ", dice. "Pero también estamos un poco ansiosos ya que nos hemos esforzado mucho y asumimos el compromiso.

Hemos invertido mucho dinero, pero lo más importante es que este programa ha creado empleos. Ni siquiera puedo pensar en que no será un éxito en un año a partir de ahora cuando finalice nuestro compromiso de dos años y cuando hayamos producido 10 millones de libras. Si el mundo no valora eso, no podemos seguir haciéndolo ".

INICIATIVA DE P&G EN EUROPA

TerraCycle se especializa en el reprocesamiento de residuos difíciles de reciclar, como cápsulas de café, colillas de cigarrillos y desechos industriales. TerraCycle recolecta, convierte y vende más de 100 flujos de residuos en más de 20 países de todo el mundo, que originalmente estaban destinados a vertederos. Era natural que la empresa se aventurara en el campo de desechos de las playas. Sarah Teeter, gerente del proyecto global de plásticos de las playas afirma que TerraCycle busca dar una segunda vida a estas corrientes de residuos y se relaciona con organizaciones que ya están llevando a cabo limpiezas de las playas. Anteriormente, el material recolectado por estos grupos se depositaba en vertederos debido a la contaminación del material a través de la exposición de los elementos.

“Estamos trabajando con ONGs (organizaciones no gubernamentales), gobiernos municipales y otros proyectos de limpieza de playas, y en lugar de enviar material al vertedero, estamos ofreciendo una solución de reciclaje gratuita para una opción más circular”, dice.

El material recuperado se envía a uno de los almacenes de TerraCycle donde el personal clasifica manualmente los artículos que se consideran contaminantes, como materia orgánica, bolsas de plástico flexibles y películas, cuerdas y redes de pesca. Una vez que se completa ese trabajo, los desechos de plástico rígido se envía a otra instalación de procesamiento donde se separa por tipo, se limpia y se convierte en un nuevo formato utilizable.

Teeter dice que P&G se acercó a TerraCycle a finales de 2016 con la intención de crear conciencia sobre la epidemia de los desechos marinos. La compañía esperaba reciclar el plástico que venía de las playas en una botella del champú Head & Shoulders de edición limitada, que se comercializa en Francia.

“Pensamos que era factible recolectar plástico de la playa para convertir el material en una resina viable que pudiera usarse para la botella Head & Shoulders”, dice Teeter. “Desde entonces, hemos podido construir una red global de recolectores y una cadena de suministro exitosa para producir una resina viable con este material. Hubo muchos desafíos técnicos en el camino que pudimos superar gracias a nuestro grupo interno de I + D y a los equipos técnicos de P & G y sus moldeadores de botellas”.

Para este proyecto, TerraCycle y P&G trabajaron con Suez, empresa de gestión de residuos, con sede en París, para las diferentes etapas de procesamiento, incluida la clasificación mecánica del material para separar HDPE, PET, etc.
 

Los plásticos se trituran, se lavan y se secan para producir un triturado limpio. El triturado HDPE de plástico recuperado de las playas se mezcla con HDPE virgen y aditivos. El resultado es una botella de champú que tiene un 25% de plástico recuperado de las playas, que se lanzó en 2017.

El envase de Head & Shoulders recibió el premio Momentum for Change Lighthouse de las Naciones Unidas en 2017 por sus esfuerzos para abordar el problema mundial de los residuos plásticos de las playas.

Esa botella de plástico de las playas es solo el comienzo. Desde entonces, P&G anunció que introducirá un 25% de plástico reciclado en 500 millones de botellas vendidas anualmente para sus marcas de cuidado del cabello.

P&G también lanzó su segundo envase de plástico proveniente del océano, la botella "Fairy Ocean Plastic" hecha completamente de plástico marino y otros PCR. La compañía nuevamente se asoció con TerraCycle en ese proyecto.

Virginie Helias, vicepresidenta global de sustentabilidad en P&G, dice que una de las razones por las que la compañía de productos de consumo lanzó un plan tan ambicioso fue para aumentar la conciencia del reciclaje. También dijo que el costo adicional asociado con la producción de este material no se transmite al consumidor.

“El costo no se refleja en el precio a los consumidores porque queremos hacer algo por el medio ambiente y es muy importante atraer a público en general”, dice. “Es la botella de champú número uno y no es una iniciativa de nicho. Hay un incremento de costos por la recolección y por el proceso manual con costos adicionales de limpieza y procesamiento, pero lo estamos asumiendo”.

Aunque esta iniciativa se lanza en Europa, P&G también quiere llevar los envases hechos con plástico de las playas a Norteamérica, pero es necesario que haya más suministro. “A medida que el suministro esté disponible, podremos hacerlo en regiones como Norteamérica, Europa occidental y Asia”, dice Helias.

Teeter, de TerraCycle, dice que Unilever del Reino Unido también está interesada en llevar la historia del plástico del océano a su marca REN Skincare. La nueva botella de la compañía con plástico 100% reciclado, contiene 20% de plástico recuperado del océano, lo que según Teeter es ‘natural’, ya que los ingredientes del producto provienen del océano. Este envase también es fácilmente reciclable.

Los productos adicionales de la gama, incluidas las lociones para manos y el cuerpo, en los nuevos envases híbridos de plástico reciclado y plástico del océano se agregarán gradualmente a la distribución global completa de REN Clean Skincare a principios de 2019.

“Esperamos ver esto incorporado en muchos productos diferentes a diferentes escalas”, dice Teeter. “Hay un montón de material, así que, si bien esto puede parecer algo pequeño y sin importancia, es una solución al gran problema de los desechos marinos”.

Contenido relacionado

Dueños de marca buscan soluciones sostenibles para la Economía Circular

Cada vez más compañías dueñas de marca adoptan una mentalidad de economía circular: un plan de acción que abarca todo el ciclo de vida, desde la producción hasta el consumo, la gestión de residuos y el mercado de plásticos postconsumo.