Compartir

Facebook Share Icon LinkedIn Share Icon Twitter Share Icon Share by EMail icon Print Icon
Los compuestos optimizados con Protector, de Exel Composites,  son antivirales hasta el núcleo y así consiguen una solución duradera que garantice la protección de pasajeros y operadores en el transporte público.

Los compuestos optimizados con Protector, de Exel Composites,  son antivirales hasta el núcleo y así consiguen una solución duradera que garantice la protección de pasajeros y operadores en el transporte público.

Las superficies pueden contaminarse por contacto directo con fluidos corporales infectados o indirectamente por contacto con otros objetos contaminados. Estos objetos, conocidos como fómites, transportan el virus entre personas, lo que hace posible una transmisión continua. Aunque prácticas como el distanciamiento social y la higiene personal contribuyen a limitar la propagación del coronavirus, hay situaciones en las que no se puede evitar el contacto con otras personas y con superficies que toca mucha gente.

En estas circunstancias, resulta esencial adoptar otras medidas que garanticen la seguridad del entorno, y es importante limpiar y desinfectar con frecuencia las superficies para mantener la higiene de los espacios públicos. Sin embargo, puede conseguirse una solución más duradera integrando las propiedades antivirales en las superficies que se tocan habitualmente en lugar de aplicarlas sobre el exterior de estas.

Protector, de Exel Composites, es una nueva formulación de resina integrada en el propio material compuesto. Los materiales compuestos suelen estar formados por fibras dispersas en una matriz, conocida como resina, que las mantiene unidas. Es posible incorporar más propiedades en el material compuesto combinando un aditivo de resina con la matriz.

Un laboratorio francés independiente comprobó la eficacia de Protector contra la cepa 229 E del coronavirus humano de acuerdo con la norma ISO 21702. Se ha determinado que reduce la carga viral en un 99,9 % después de 24 horas en comparación con los compuestos no optimizados.

Las soluciones antivirales existentes suelen fabricarse empleando un tratamiento, como un aerosol, un revestimiento o una membrana que se fija a la superficie del material. Sin embargo, la protección antiviral que reciben estos materiales solo se mantiene mientras dura el tratamiento de la superficie: con un uso normal las propiedades antivirales disminuirán inevitablemente.

La ventaja de integrar la solución en el propio material es que el compuesto consigue una distribución homogénea del aditivo antiviral.

Las rozaduras, los arañazos y otros daños no afectarán a la funcionalidad del compuesto, por lo que seguirá protegiendo e inhibiendo los virus durante toda su vida útil, por hostil que sea el entorno.

Los mangos de herramientas fabricados con materiales compuestos ofrecen ventajas significativas sobre los de madera y metal. Son cómodos de utilizar y duraderos, pues presentan un peso más ligero, excelente aislamiento y resistencia a la corrosión, la oxidación y la herrumbre. La integración de un aditivo de resina antiviral en el propio mango de la herramienta, así como en las empuñaduras y en los extremos, brinda a los usuarios la tranquilidad de poder realizar sus tareas con mayor protección contra gérmenes y virus sin comprometer las propiedades mecánicas de la herramienta.

Como otro ejemplo, los compuestos optimizados con Protector son antivirales hasta el núcleo y así consiguen una solución duradera que garantice la protección de pasajeros y operadores durante toda la vida útil del medio de transporte.

Dado que el aditivo de resina está integrado en el material, toda la superficie está protegida, incluidas zonas a las que no llegan otros métodos de limpieza, como los conductos de aire. Estas superficies potencialmente cargadas de virus pueden transmitir el virus de una persona a otra, por lo que protegerlas con una solución integrada representa una clara ventaja.

CONTENIDO RELACIONADO