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25/01/2018 | 2 MINUTOS DE LECTURA

Nuevos avances en la impresión 3D de medicamentos

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La investigación farmacéutica ha decidido aprovechar las ventajas de la impresión 3D para el desarrollo de medicamentos capaces de combinar formas y estratificar los materiales en beneficio de los pacientes.

Actualmente, la impresión 3D permite producir objetos impensables como viviendas, chips electrónicos y hasta réplicas exactas de órganos humanos.

En Estados Unidos, hace más de un año la Food and Drug Administration (FDA) aprobó la producción del primer medicamento obtenido a través de esta técnica, para el tratamiento de la epilepsia.

El uso y desarrollo de esa tecnología ha legado cada vez más lejos, en esta ocasión al Departamento de Ciencias Farmacéuticas de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, donde se ha instalado una impresora que permite producir fármacos en tres dimensiones, es decir, de forma y aspecto real (objeto físico y tangible), que previamente son diseñados digitalmente en una computadora.

De acuerdo con información del portal NCYT Amazings, se trata de un aparato altamente innovador desde el punto de vista tecnológico, ya que se pueden diseñar formas y combinar materiales libremente, imprimir en tiempo real, y comprobar el efecto de la droga en el medio.

De acuerdo con Santiago Palma, doctor en Ciencias Químicas e integrante del grupo de científicos que lleva a delante el proyecto, “la geometría de un medicamento y el modo en que son combinados (estratificados) sus materiales son dos factores que influyen directamente en la liberación del principio activo”. De esta manera, por ejemplo, es posible controlar el lugar preciso y el momento exacto en el que deseamos que el fármaco comience a liberarse en el organismo.

Para imprimir, se utilizan dos materiales biocompatibles (lípidos o grasas y polímeros hidrosolubles), de uso extendido en la industria farmacéutica. En el material “se mezcla” el principio activo (fármaco), responsable del efecto terapéutico, que luego queda “retenido” dentro del medicamento impreso.

De acuerdo con el experto, tradicionalmente los medicamentos se obtienen mediante la fusión de los materiales y su posterior solidificación. Se trata de una técnica muy utilizada para la producción de diversas formas farmacéuticas (por ejemplo los supositorios), pero que presenta la desventaja de requerir de un molde, lo que limita la producción a una sola forma predeterminada.

En cambio, la impresión 3D, al no usar molde, permite obtener cualquier forma deseada. “Experimentamos con algunos activos y realizamos diversas pruebas de liberación con excelentes resultados”, señala Palma, y precisa que, actualmente, el proyecto se encuentra en etapa de realización de ensayos.

La impresora 3D fue diseñada y fabricada por la pyme nacional Life Soluciones Integrales, a solicitud de un grupo de investigadores de la UNC, especializados en el campo de la innovación farmacéutica. Funciona con dos programas informáticos específicos, que también fueron creados por la empresa.

Hasta el momento, los científicos consiguieron imprimir medicamentos en volumen con materiales compatibles y procesos comúnmente utilizados en la industria farmacéutica, lo cual –aseguran– representa un “verdadero salto tecnológico”. El desafío ahora es incrementar la velocidad de producción.

Además del aporte en términos de innovación tecnológica, la impresora podría tener gran impacto en el ámbito sanitario para pacientes que necesitan un ajuste de dosis personalizada según sus necesidades.

El avance permite combinar formas y la estratificación de los materiales, controlando así el momento y el lugar de liberación del fármaco y utiliza una técnica de uso extendido en la industria farmacéutica (fusión y solidificación), pero con la ventaja de no requerir de un molde que limite la producción a una única forma.

Emplea dos materiales no tóxicos. Lípido o grasa (Gelucire), que se degrada lentamente, y polímero o material plástico (Poloxamer), de administración segura en humanos y de rápida liberación en medios acuosos (hidrofílico).

 

Impresión 3D de medicamentos.

 

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