Plásticos: no a las prohibiciones, sí al reciclaje

Si algo sabe la industria mexicana es de recuperar plásticos contaminados y transformarlos en materiales de altísimo valor. Por eso, cabe la esperanza de que las autoridades aprovechen las fortalezas que tiene el país para ser líder también en el nuevo paradigma que es la Economía Circular.

El pasado 9 de mayo, el congreso de la Ciudad de México aprobó la prohibición de los plásticos de un solo uso. La noticia cayó como un cubetazo de agua fría para quienes estamos en la industria plástica, pues la resolución no solo fue repentina, sino que sus planteamientos no parecen ofrecer una solución viable a la contaminación por plásticos en el escenario particular de la capital mexicana. Si bien se puede inferir que este dictamen responde a la necesidad global de atender el problema, lo que propone difiere de la tendencia mundial que están siguiendo, en el marco de la Economía Circular, las compañías dueñas de marca y el propio Acuerdo Global de la Nueva Economía de los Plásticos.

A escala global se habla de privilegiar el reciclaje, invitar al rediseño e innovar, pero no de prohibir. El texto, por su parte, no se refiere a estos aspectos, y se limita eximir de la prohibición a los plásticos compostables y biodegradables, lo que puede generar una situación mucho más grave que la actual.

La Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC) lamentó que el Congreso de la Ciudad de México no hubiera tomado en cuenta las propuestas del sector para la elaboración y aprobación de la reforma a la Ley de Residuos Sólidos del Distrito Federal, y cataloga la decisión como negativa para la economía de la capital, sus habitantes y la industria.

La Anipac ha realizado una fuerte actividad de cabildeo en la Ciudad de México y en varios​​​​​​estados. Participó en el parlamento abierto para hacer foros de discusión que permitieran generar una iniciativa de ley incluyente y que tomara en cuenta los diferentes aspectos técnicos de los materiales plásticos. Presentó un glosario de términos para aclarar conceptos relacionados con la economía circular, educación ambiental y ecoetiquetado, para brindar al consumidor información sobre la disposición y manejo integral de residuos.

No obstante, el reciclaje de plásticos, que es una de las soluciones más adecuadas para el contexto mexicano, fue totalmente soslayada en la propuesta. Para México, el reciclaje de plásticos representa un noble equilibrio entre los tres pilares de la sustentabilidad: el beneficio ambiental que supone la conversión de desechos en materia prima y la consiguiente eliminación de estos materiales en el ambiente, el beneficio económico que aporta el fortalecimiento de una industria pujante y los beneficios sociales de generar empleo.

El 5to Foro de Recicladores de Anipac, que tuvo lugar el pasado 14 de mayo en la Ciudad de México, se centró en la urgencia de considerar el reciclaje de plásticos como un eje fundamental en las estrategias de sustentabilidad para el manejo de desechos plásticos. Según el Ing. Aldimir Torres, presidente de la Anipac, se tienen 90 iniciativas de ley en México en contra de los plásticos, y cada día surgen otras nuevas.

“Este es el foro preciso para lanzar el mensaje adecuado a las autoridades de que tenemos que reciclar, y hacerlo de manera eficiente y eficaz”, comentó.

En su intervención, Mariana Albarrán, directora de Representación Institucional y Relaciones con Gobierno de Braskem Idesa, así como presidente de la Comisión de Economía Circular de la Anipac, comentó que la Anipac considera que las prohibiciones no van a tener un éxito por sí solas sino que se debe generar un marco normativo para propiciar los canales de recuperación efectiva de acopio de los residuos y darles ese valor que tienen para ser incorporados como material prima.

“Hay un cambio de paradigma, y consideramos que es un momento para romper con el sistema de economía lineal y aprovechar las oportunidades que brinda la Economía Circular”, comentó.

La prohibición de distribuir, comercializar y entregar al consumidor productos como bolsas plásticas y popotes para 2020, y de platos, vasos, cubiertos, bastones para globos, cápsulas de café e hisopos en 2021 genera una serie de retos, y no solo para los industriales del plástico sino para todas las instancias de la sociedad. La prohibición llega sin una preparación ni un plan que permita transitar a la reducción de consumo de una manera paulatina y con la existencia de opciones que realmente generen beneficios para el medio ambiente.

Genera preocupación que las alternativas en el dictamen se limitan los productos biodegradables y compostables, que sí tendrían vía libre de comercialización. Como bien lo señaló Mariana Albarrán en su presentación, la biodegradación es el atributo del producto y no el fin de vida, y lo que se debe tratar es el fin de vida de los plásticos.

Por su parte, la doctora Alethia Vázquez, de la UAM Atzcapozalco, alertó de los retos que se vendrían de entrar en rigor la legislación. Si todas las bolsas que se comercializaran fueran compostables, se tendría que desarrollar una norma para evaluar la compostabilidad, tendrían que entrar en servicio laboratorios que la puedan evaluar (un proceso que toma entre 3 a 6 meses por muestra) y además tener un mecanismo de certificación que permita crear un sello o etiqueta que certifique que el producto es en realidad compostable. “Si no hacemos todo esto, en enero nos vamos a ver inundados de bolsas que dicen que son compostables. ¿Si en realidad son compostables? Nadie sabe ¿Van a generar un beneficio ambiental? Nadie sabe”, comentó.

La experta destaca que no basta con la prohibición, sino que se necesitan muchísimas otras cosas y faltaría además considerar que las bolsas compostables se degradan en composta y no en relleno sanitario.

“En ese caso se tendría modificar la norma sobre separación de residuos para que los plásticos compostables se separen con la fracción orgánica y que toda llegue a las plantas de composta. Todo eso tocaría hacerlo de aquí a diciembre. No basta con la modificación a la ley, si no genera beneficios ambientales”, comentó.

México es líder mundial en reciclaje de plásticos. Si algo sabe la industria mexicana es de recuperar plásticos altamente contaminados y transformarlos en materiales de altísimo valor. Por eso, cabe la esperanza de que las autoridades aprovechen las fortalezas que tiene el país para ser líder también en el nuevo paradigma que es la Economía Circular, con un sistema sostenible para el plástico que exalte el reciclaje.

La prohibición de distribuir, comercializar y entregar al consumidor productos como bolsas plásticas y popotes para 2020, y de platos, vasos, cubiertos, bastones para globos, cápsulas de café e hisopos en 2021 genera una serie de retos.

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