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14/04/2020 | 3 MINUTOS DE LECTURA

Utilizan impresión 3D contra la escasez de recursos sanitarios por el coronavirus

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Numerosos proyectos de código abierto colaboran en todo el mundo para fabricar equipamiento crítico como válvulas y aditamentos para los respiradores artificiales necesarios en la lucha contra el COVID-19.

Componentes impresos en 3D para combatir el coronavirus. Fuente: Open Source COVID19 Medical Supplies.

Componentes impresos en 3D para combatir el coronavirus. Fuente: Open Source COVID19 Medical Supplies.

Los sistemas sanitarios mundiales han estado sometidos a un gran estrés para atender los miles de casos de Coronavirus y las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) se han visto desbordadas, enfrentando la falta de recursos sanitarios críticos como los respiradores artificiales. Sin embargo, como ha dado cuenta el periódico El País, la situación ha activado un gran número de proyectos científicos en todo el mundo basados en la impresión 3D de dispositivos y componentes que escasean, para evitar con urgencia el colapso.

A partir de soluciones tecnológicas de código abierto, los impulsores de esa iniciativa han estado compartiendo información y luchando para aumentar la producción del equipamiento más demandado por los hospitales.

Ingenieros, emprendedores, universidades, investigadores o makers están intercambiando conocimientos y hallazgos y encontrando los materiales los materiales para que las impresoras produzcan los componentes.

 

Componentes impresos en 3D para combatir el coronavirus. Fuente: Open Source COVID19 Medical Supplies.

Componentes impresos en 3D para combatir el coronavirus. Fuente: Open Source COVID19 Medical Supplies.

En el Grupos de Facebook, como Open Source COVID19 Medical Supplies, que cuenta con casi 21 mil integrantes, se ha compartido cómo imprimir algunas de las válvulas que requieren los ventiladores artificiales, un componente se ha hecho especialmente popular en un hospital de Brescia, en el norte de Italia. Massimo Temporelli, fundador del FabLab de Milán, pidió que alguien llevara una impresora al centro médico para producir estas piezas que faltaban en el inventario. Según cuenta, en escasas horas, una decena de pacientes respiraban gracias a la tecnología tridimensional.

De acuerdo con El País, las iniciativas surgidas en la red no buscan únicamente fabricar respiradores enteros, también se busca construir componentes sueltos que sean necesarios, como una válvula o un codo por el que circula el sistema.

Cabe mencionar que algunos fabricantes se han quejado de que esta labor infringe la propiedad intelectual de las patentes y han amenazado con demandar a quienes impriman los repuestos. Las válvulas originales cuestan mucho más que los modelos tridimensionales, aunque estos son de menor calidad, no se pueden casi reutilizar y su vida útil es inferior.

Al margen esa polémica, el sistema sanitario italiano continúa luchando por revertir una situación de emergencia y de escasez de material. Hospitales de ciudades cercanas a Brescia, como Pescara y Sassari, también han comenzado a solicitar válvulas impresas en 3D. Incluso la ministra de Innovación, Paola Pisano, ha reconocido la iniciativa y felicitado a los desarrolladores en Twitter.

En esta crisis, las impresoras 3D también se han llegado a usar para fabricar salas de cuarentena en China, habitaciones de unos 10 metros cuadrados y tres de alto para ingresar a pacientes con coronavirus. La impresora emplea materiales como hormigón y otros reciclados con el fin de mantener la resistencia de los edificios y soportar todo tipo de condiciones meteorológicas.

Por otra parte, el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, ha movilizado a toda la industria tecnológica, desde compañías como Dayson hasta las relacionadas con la automoción, con la intención de obtener en dos semanas 30 mil nuevos respiradores. La mayoría de sectores, en cambio, ha mostrado su escepticismo ante los plazos y la cantidad fijada por el dirigente británico.

La Comisión Europea, por su parte, ha abierto un plazo para que las startups presenten sus proyectos más innovadores. “Buscamos tecnologías que ayuden en el tratamiento, prueba, control u otros aspectos del brote para solicitar con urgencia la próxima ronda de financiación del Consejo Europeo de Innovación”, detalló la Comisión.

En España, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Bezana (Cantabria), con la colaboración de la asociación Bezana Tech, ha puesto a disposición de las autoridades sanitarias cuatro impresoras 3D para crear respiradores artificiales. Según el concejal de Desarrollo Local, Luis Piñal, cada uno de los dispositivos tardaría cuatro horas en fabricar una de las piezas necesarias para la maquinaria. BCN3D es otro ejemplo de esta carrera. Con sede en Barcelona y especializada en la fabricación de impresoras 3D, ha ofrecido al Gobierno todos sus equipos para que solicite piezas impresas en aras de ayudar a los pacientes afectados.

 

Componentes impresos en 3D para combatir el coronavirus. Fuente: Open Source COVID19 Medical Supplies.

 

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