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El equipamiento de la planta de STADLER, consistente en un sistema cerrado automatizado, cuenta con 10 equipos de alta tecnología y 35 cintas transportadoras y de recirculación.

El equipamiento de la planta de STADLER, consistente en un sistema cerrado automatizado, cuenta con 10 equipos de alta tecnología y 35 cintas transportadoras y de recirculación.

La nueva planta de Operadora de Ferrocarril y Manejo de Rellenos (OFMRS) se dedicará principalmente a la disposición final de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) y trabajará con STADLER en gestión para el tratamiento integral de los residuos de estas poblaciones.

“STADLER quiere ser promotor del cambio que necesita México para crear un patrón de economía verde con la aportación tanto de innovaciones tecnológicas, como de modelos de negocio. Ambos, sin duda, se traducirán en ventajas ambientales, sociales y económicas”, señala Natalya Duarte, Directora Comercial para México de STADLER.

Con una superficie de 3.800 m2, y una capacidad máxima de 640-700 toneladas por día, OFMRS lleva a cabo la separación, clasificación, compactación y comercialización de RSU, recuperando materiales como cartón, papel, tetrapack, plásticos, vidrios y material ferroso y no ferroso. Asimismo, recupera el biogás procedente de los desechos orgánicos a través de dos motogeneradores de la marca Guascor de 1 mW con capacidad de generar 2mW de energía, suministrada mediante la red de CFE a dos empresas del estado de México.

OFMRS lleva a cabo la separación, clasificación, compactación y comercialización de RSU, recuperando materiales como cartón, papel, tetrapack, plásticos, vidrios y material ferroso y no ferroso.

OFMRS lleva a cabo la separación, clasificación, compactación y comercialización de RSU, recuperando materiales como cartón, papel, tetrapack, plásticos, vidrios y material ferroso y no ferroso.
Crédito: STADLER.

Y es que México se encuentra entre los 10 primeros generadores de RSU a nivel mundial debido a su gran tamaño y a su elevado número de población. En cifras, genera unas 120,000 toneladas al día o 44 millones anuales, aproximadamente. A este panorama general se le añade un incremento específico de residuos (estimado entre un 3.3 y un 16.5 % según un estudio realizado por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático de México) derivado del periodo de cuarentena de la población debido a la pandemia, que ha afectado a los patrones de consumo y de los tratamientos de atención médica.

En este contexto, cobran una especial importancia las nuevas plantas de clasificación, basadas en la automatización en la gestión de residuos, que permiten mejorar la situación medioambiental en México y fomentan la economía circular.

El equipamiento de la planta, consistente en un sistema cerrado automatizado, cuenta con 10 equipos de alta tecnología y 35 cintas transportadoras y de recirculación.

El proceso comienza con la recepción de los RSU que, después de varios pasos y de la eliminación de los residuos “no valorizables”, se someten a tres tipos de separación: en primer lugar, los residuos finos, metálicos y orgánicos, que son conducidos a un contenedor de rechazo; en segundo lugar, los residuos planares o 2D (cartón, papel, playo y tetrapack); y finalmente los residuos embotellados o 3D (PET, PEAD, PP, tetrapack y aluminio). Estos dos últimos tipos de residuos van a una zona de separación manual para su correcta clasificación. Por último, se alimenta la cinta transportadora hacia la prensa, dando lugar a las pacas de residuos valorizables (cartón, papel, playo, tetrapack, PET, PEAD, PP y aluminio) como producto final.

Este proyecto nació de una visión común sobre la gestión de residuos, por parte de OFMRS y STADLER, que culminó en un planteamiento tecnológico y en el desarrollo de un modelo distinto al actual modelo de explotación. El objetivo era posibilitar la recuperación de los diversos tipos de envases y materiales reciclables para reintegrarlos, el mayor número de veces posible, en diversas cadenas productivas. Bajo este innovador modelo de negocio y de gestión se hacen viables económicamente este tipo de proyectos y se incrementa, además, su rentabilidad gracias al alto grado de eficiencia en la separación y a la pureza de los materiales”, concluyó Natalya Duarte.

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