Casas de PET, una oportunidad para México luego del sismo

Con botellas recuperadas de PET, la Asociación Viviendas Emergentes (Viem) construye casas de manera segura, ecológica y sustentable para los afectados por el sismo del pasado septiembre. Arlette Desentis, directora de comunicación, nos contó cada detalle.

Apenas tres días después de que el sismo del 19 de septiembre de 2017 sacudiera a México, nació Viviendas Emergentes (Viem), una iniciativa que se ha dado a la tarea de reconstruir viviendas de manera segura, ecológica y sustentable, pues utiliza botellas de PET como material de base para la construcción.

La asociación, sin fines de lucro y fundada en Querétaro, está integrada por un grupo de jóvenes de distintas profesiones: arquitectura, ingeniería en sistemas, diseño industrial y comunicación, que han logrado sumar a un gran número de voluntarios que comparten la misión de proporcionar viviendas emergentes tanto a los a los afectados por el sismo y otros desastres, como a personas de bajos recursos que carecen de hogar.

Ladribotellas para construcción de casas.

Ladribotellas para construcción de casas.

Ladribotellas

En entrevista con Plastics Technology México, Arlette Desentis, directora de comunicación de Viem, explicó que en este proyecto el PET es aprovechado a través de dos técnicas de construcción: el rellenado de botellas y el sistema de paneles.

La técnica del rellenado de botellas consiste en utilizar las botellas de PET como ladrillos, en lugar de los ladrillos convencionales. Para ello se utilizan botellas PET de entre 1 litro y 3 litros, que se rellenan con arena, grava o caucho, e incluso con los propios escombros.

Las botellas utilizadas deben estar en buen estado: limpias, completas, de preferencia sin aplastar y conservando su tapa, ya que después de ser llenadas deben sellarse.

“La estructura de la casa es como la de una vivienda normal, con cimientos, castillos y varillas y lo que cambia es el ladrillo. Este ladrillo es cuatro veces más resistente. El ladrillo convencional tiene 8 kilonewtons por centímetro cuadrado como medida de resistencia de compresión, mientras que el ladrillo PET tiene 32 kilonewtons por centímetro cuadrado”, apunta Desentis.

De acuerdo con Viem, bajo la técnica de la “ladribotella”, una vivienda emergente de 9.5 metros cuadrados utiliza aproximadamente 2,100 botellas. Se trata de un módulo básico o refugio, que se puede juntar con otros módulos para hacer una vivienda completa y más grande.

“La técnica y el modelo constructivo, no fueron inventados por nosotros -aclara Arlette-. Se trata de un sistema de construcción creado por la abogada boliviana Ingrid Vaca Diez -quien ha construido 300 casas a través del proyecto Casas de Botellas-, que  generosamente ha compartido con nosotros sus conocimientos y experiencia”.

Paneles de PET aligerado

Otra técnica de construcción implementada por Viem es el sistema de paneles de PET aligerado. “Esta técnica utiliza paneles tipo W, pero que además de la cuadrícula, tienen varillas horizontales, que hace que sirvan como muro de carga. Y en lugar de tener un núcleo de poliestireno expandido (unicel) utilizan PET vacío. La cimentación es igual que la de una casa tradicional y entre panel y panel se juntan, se rellenan y se hacen los castillos, después se repella con cemento y arena. La losa también se elabora con estos mismos paneles y las casas incluyen un sistema de luz solar con PET”, explica Desentis.

Antes de construir cada casa, Viem realiza una prueba de mecánica de suelo, y la técnica de construcción se selecciona con base en los resultados de las pruebas.  

La segunda larga vida del PET

Sobre los beneficios de utilizar PET, Viem no tiene dudas: “Aplicado a la construcción, el PET tiene muchísimas ventajas. Es un material flexible, que si se cae no se rompe tan fácilmente como un ladrillo normal, por lo tanto es difícil de colapsar, y además tiene capacidades de aislación térmica y de ruido. (…)Con PET se pueden hacer muchas cosas: calentadores solares, cisternas de agua pluvial y filtros de agua, entre otras cosas”.

La durabilidad de una vivienda construida con estas técnicas y modelos, de acuerdo con Arlette Desentis es de “35 años y contando”, pues el material es relativamente nuevo y la vida útil de las construcciones que se han hecho con este material no ha llegado a su fin.

Por si fuera poco, además de proporcionar viviendas a las familias, Viem visualiza otro importante beneficio en el empleo del PET reciclado:

“Como asociación civil, nos interesa mucho la participación ciudadana y queremos concientizar a las personas acerca del aprovechamiento de los residuos. Los residuos no son basura, sirven para hacer cosas útiles, así que podemos alargar su vida y beneficiar al medio ambiente”.

Con este propósito, durante la primera etapa de trabajo, Viem lanzó una exitosa campaña de recolección de PET entre la población, que tuvo una sorprendente respuesta y que culminó el 28 de octubre con la recaudación de más de 650 mil botellas.

Larga vida a las botellas de PET.

 

Reconstruyendo a México de manera sustentable

Actualmente, la Asociación se encuentra trabajando arduamente en la fase de construcción de viviendas, y está a punto de entregar su primera casa en Puebla. Así mismo, planea beneficiar a familias del Estado de México, Morelos, Oaxaca, Chiapas y Ciudad de México.

“En este momento estamos construyendo tres casas, una a punto de entregarse, otra que se terminará en un par de semanas y otra que está comenzando a construirse. Tenemos muchos beneficiarios que están esperando su casa, pero el ritmo de construcción se basa en la disponibilidad de los recursos. Por ello estamos, buscando aportaciones económicas y donaciones en especie de materiales de construcción para hacer más viviendas. Si logramos juntar los recursos necesarios, esperamos terminar el año con 6 casas construidas”, menciona entusiasmada Arlette Desentis.

Para lograrlo, Viem está solicitando fondos mediante una campaña en Donadora, con la fundación RIE, con la meta de juntar un millón de pesos para comprar cemento, varillas, palas y herramientas de construcción.