NPE2018: ¿Quo Vadis, México?

Hace 15 años, grandes sectores de la industria del plástico estaban saliendo de Estados Unidos, pero ahora se habla de un regreso. ¿Cuál es la posición de México?

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NPE2018 marcó un despertar del alma manufacturera de la industria del plástico en los Estados Unidos, por lo que también planteó una pregunta: ¿dónde estará́ el alma de la industria del plástico en México mañana? La industria del plástico en México evolucionó de un enfoque original en el consumo local a un centro de maquiladoras, y hacia empresas de capital nacional, mixto y extranjero con una clara vocación exportadora. Esta parte de la industria mexicana del plástico se basó en los acuerdos del NAFTA y en un diferencial sustancial en los costos laborales y regulatorios. Ambos pilares ahora son, en el mejor de los casos, cuestionables, y muchos de quienes visitaron la NPE pueden estarse preguntando a dónde irá la industria mexicana. ¿Es un momento disruptivo? ¿Transformador?

Si miramos qué ha pasado en Estados Unidos, hasta ahora la industria del plástico se ha enfocado en: costos de materiales, costos de mano de obra, costos de energía, regulaciones e “IP” - innovación que normalmente ha sido capturada por las leyes norteamericanas de propiedad intelectual. La NPE2018 mostró un cambio en enfoque.

Primero, los costos de mano de obra van a la baja por cuenta de la automatización, una tendencia que se está amplificando cada día más. Segundo, el Gas Natural (Shale Gas) ofrece beneficios tanto en la producción de polímeros como en el costo de energía usado en todos los tipos de transformación. Hace 15 años, grandes sectores de la industria del plástico estaban saliendo de Estados Unidos, pero ahora, hay un regreso. Tercero, el enfoque en producción industrial con énfasis en escala, costos, y precio por unidad, está siendo alterado por la producción individual, gracias a la Impresión 3D, etc.

¿Qué significan esos cambios para productores, procesadores, y convertidores en México?

Claramente algunos conceptos están empezando a reemplazar el dogma de antes. Primero: un cambio de énfasis desde costo hacia diseño/innovación, y segundo, un cambio de estructura desde jerarquía hacia las redes (“networks”).

Ya sea por las preferencias de los jóvenes (millennials) o simplemente por un cambio en los hábitos de compra, la demanda actual está en transición hacia productos innovadores y bien diseñados, no al menor costo. Este cambio será extraordinariamente desafiante para el mercado mexicano. El dogma de que "todo se trata del precio" tiene profundas raíces, y llevará tiempo y, desafortunadamente, dolorosas fallas comerciales, antes de que muchos en el mercado mexicano de plásticos lo acepten. Sin embargo, la innovación realmente ofrece al mercado mexicano enormes oportunidades. Tradicionalmente, el tamaño, la ubicación geográfica y las barreras regulatorias marcaban límites para el mercado mexicano; mañana, será la capacidad de innovar y ejecutar de una empresa, industria o sector, lo que determine hasta dónde puede llegar.

La otra irrupción importante es impulsada por el cambio de las relaciones jerárquicas a las relaciones de red.

Las relaciones comerciales tradicionalmente eran verticales, con conexiones en línea recta. Un ejemplo fácil: un productor mexicano (Pemex, Mexichem, etc.) vende a procesadores mexicanos, que vendieron a los convertidores mexicanos. Pero incluso en los sistemas de maquiladora, las líneas comerciales eran verticales y no horizontales.

El impacto de las relaciones de red ya se siente en México: basta con mirar WhatsApp y cómo está cambiando la industria de las telecomunicaciones aquí. Esto es cierto para las cadenas de suministro y demanda del plástico. El nuevo modelo de negocio de red, donde mi competidor es mi cliente, donde los centros y las comunicaciones virtuales son factores críticos, una vez más desafiarán y ofrecerán oportunidades a las empresas mexicanas.

En conclusión, la NPE2018 le trajo un mensaje a la industria mexicana de plásticos. El modelo de maquiladora está experimentando un cambio drástico. La innovación y el diseño no conocen los límites geográficos o regulatorios. Y las relaciones de red están reemplazando a las tradicionales. El tiempo dirá qué tan bien se escucha el mensaje y cuál será la respuesta.